Página inicial > Palavras-chave > Personagens > ophis / ὄφις / serpente / serpentes / serpiente / serpientes / sarpa / Titã / (...)

ophis / ὄφις / serpente / serpentes / serpiente / serpientes / sarpa / Titã / Τιτάν / Titãs / Titán / Titanes / asura / vrtra / dragón / dragão / dragon

    

Segundo Ananda Coomaraswamy   os Dêvas  , Anjos, e os asuras, os «Titãs», respectivamente poderes da Luz (phos  ) e poderes das Trevas no Rig-Veda  , embora distintos e opostos   em sua ação, não deixam de ser de uma mesma essência  , sua distinção portando em realidade sobre sua orientação, sua modificação   ou sua transformação, como indica esta afirmação do Pancavimsha Brahmana: «As Serpentes são Sóis», e o emprego repetido de «vrit», «girar», «virar», «se realizar», no Rig-Veda e nos Brahmanas, a respeito das relações entre os anjos e os Titãs. O Titã é um Anjo em potência, o Anjo é ainda um Titã por sua natureza original; Trevas em ato é Luz (phos), Luz em potência é Trevas. Pode-se assim aplicar estas duas designações, Asura e Deva, a uma só e mesma entidade seguindo seu modo de operação, como no caso de Varuna  , do mesmo modo que se pode indicar esta ação dupla com ajuda   de nomes diferentes: «Tu (Agni  ) é Trita   pelo fato de tua operação (dynamis  ) interior» (guyena vratena, RV., I, 163, 3).

Para Coomaraswamy vê-se igualmente que se os anjos são representados habitualmente sob formas de homens e de pássaros, os Titãs o são sob aquelas de animais   e particularmente de serpentes (sarpya). Estas considerações são de primeira importância para compreender a iconografia e o «culto da serpente».

Ananda Coomaraswamy

Sus dos formas [de la serpiente negra] son las mismas que las dos formas ( dve rupe ) de Brahma  , «inmortal, sin representación» ( amrita, amurta ) y «mortal  , en una semejanza» ( martya, murta ), Brihadaranyaka Upanishad  , II, 3, 1, cf. Maitri Upanishad  , VI, 3, 15 y 22. La forma inmortal es la de Varuna, la Muerte, el para- y nirguna- Brahma, la forma mortal es la de Martanda ( = Vivasvan, Surya ), que «Aditi lleva en este mundo en el que nace y muere sin cesar» ( Rg Veda Samhita., X, 72, 9 ), Purusha  , sacrificado por los ángeles ( X, 90 ), Agni en tanto que es el sacrificio   ( X, 88, 9 ), así como Brihaspati y Yama   «que ofrece su propio cuerpo amado  » ( X, 13, 4 ), Yama, «el único mortal» ( X, 10, 3 ), Vasishtha en el «único nacimiento» ( VII, 33, 10 ), el «hijo   único» ( ekam putram ) de Varuna, de Mitra y de Aryaman ( VIII, 101, 6 ), el apara — y saguna — Brahma de los Upanishads. «Mitra es el día   y Varuna la Noche» ( Pancavimsa Brahmana, XXV, 10, 10 ). [AKCgraal  :Nota]

Alain Daniélou

Le terme Asura qui représente l’Être suprême dans les parties les plus anciennes du Rig Veda est équivalent de l’Ahura zoroastrien. Dans le sens de Dieu  , le terme Asura s’appliquait à plusieurs des divinités principales, à Indra  , à Agni, à Varuna. Plus tard il prit un sens contraire et arriva à signifier un Anti-dieu, un démon, un ennemi des Dieux. C’est avec ce sens qu’on le retrouve dans le dernier livre du Rig Veda et dans l’Atharva Veda.

Le mot Asura semble venir de la racine as « être ». Les Asura-s sont donc les formes de l’être  , de l’existence. Les Brâhmana-s et les Purâna-s font venir le mot de asu, « souffle ». Asura peut toutefois avoir d’autres sens. « Ceux qui n’aiment pas leur résidence ou en ont été chassés et ceux dont les souffles, les énergies vitales, sont fortement noués ensemble sont des Asura-s.

« Il créa les Dieux en partant des plus hautes formes de l’énergie vitale, c’est pourquoi ils sont des Dieux (Sura  -s) et avec les formes inférieures de la vie il a formé les Antidieux, c’est pour cela qu’ils sont des Anti-dieux. » (Nirukta  , 3, 2, 7.)

Le Râmâyana appelle Asura-s ceux qui s’abstiennent de boire du vin, un préjugé commun parmi les populations pré-aryennes.

« Ceux qui burent le vin (surâ) (qui apparut lorsque l’Océan fut baratté) sont appelés des Dieux (Sura-s) tandis que les fils de Diti qui refusèrent de boire sont des Antidieux (A-sura-s). » (Ramayana - Râmâyana, 1, 45.)

D’après le Taittirîya Brâhmana « le souffle (asu) du Progéniteur devint vivant. Avec ce souffle il créa les Asura-s ». Le mot Asura pourrait toutefois aussi venir d’une autre racine, as, qui veut dire effrayer. Il représente alors les aspects terribles des divinités. Le nom est sans aucun doute d’origine indo-iranienne. [MITOS E DEUSES DA ÍNDIA]

René Guénon

Se pueden referir también estos dos aspectos a las dos significaciones opuestas que presenta el término Asura mismo según la manera en la que se le descomponga: asu-ra, «que da la vida»; a-sura, «no-luminoso». Es solo en este último sentido como los asuras se oponen a los devas, cuyo nombre expresa la luminosidad de las esferas celestes; en el otro sentido, por el contrario, se identifican en realidad a ellos ( de donde viene la aplicación que se hace de esta denominación de asuras, en algunos textos védicos, a Mitra y a Varuna ); es menester prestar mucha atención a esta doble significación para resolver las apariencias de contradicciones a las que puede dar nacimiento. - Si se aplica al encadenamiento de los ciclos el simbolismo de la sucesión temporal, se comprende sin esfuerzo por qué se dice que los asuras son anteriores a los Devas. Es al menos curioso destacar que en el simbolismo del Génesis hebraico, la creación de los vegetales antes de la de los astros o «luminarias» puede ser vinculada a esta anterioridad; en efecto, según la tradición   hindú, el vegetal procede de la naturaleza de los asuras, es decir, de los estados inferiores en relación al estado   humano, mientras que los cuerpos celestes representan naturalmente los Devas, es decir, los estados superiores. Agregamos también, a este respecto, que el desarrollo de la «esencia vegetativa» en el Edem, es el desarrollo de los gérmenes provenientes del ciclo   antecedente, lo que corresponde todavía al mismo simbolismo. [A ÁRVORE E A SERPENTE]


Si nos detenemos en esta interpretación en términos de vida y muerte, aunque no sea en suma sino una aplicación particular de la consideración de dos términos contrarios o antagónicos, ello se debe a que el simbolismo de la serpiente está ligado ante todo a la idea   misma de vida [1]; en árabe, la serpiente se llama el-hayyah, y la vida el-hayah (hebreo hayah, a la vez ‘vida’ y ‘animal’, de la raíz hay, común a ambas lenguas) [2]. Esto, que se vincula con el simbolismo del «Árbol de Vida» [3], permite a la vez entrever una singular relación entre la serpiente y Eva (Hawa, la ‘viviente’); y pueden recordarse aquí las figuraciones medievales de la «tentación», donde el cuerpo de la serpiente, enroscado al árbol, tiene encima un busto de mujer [4]. Cosa no menos extraña, en el simbolismo chino Fu-hsi y su hermana Nu-kua, que, se dice, reinaron juntos formando una pareja fraterna, como se la encuentra igualmente en el antiguo Egipto (inclusive hasta en la época de los Tolomeos), se representan a veces con cuerpo de serpiente y cabeza humana; y hasta ocurre que las dos serpientes se entrelacen como las del caduceo, por alusión sin duda al complementarismo del yang   y el yin [5]. Sin insistir más, lo cual arriesgaría llevarnos demasiado lejos, podemos ver en todo ello la indicación de que la serpiente, desde épocas sin duda muy remotas, ha tenido una importancia insospechada hoy; y, si se estudiaran detenidamente todos los aspectos de su simbolismo, especialmente en Egipto y en la India, podría llegarse sin duda a muy inesperadas comprobaciones. [SHETH]

Fílon

65. XXI. «Y dijo Dios Soberano a la serpiente: ‘Porque has hecho esto, maldita serás desde todos los ganados y desde [6] todas las bestias de la tierra; andarás sobre tu pecho y tu vientre, y comerás tierra todos los días de tu vida. Y pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu simiente y la suya. Ella [7] vigilará sobre tu cabeza y tú vigilarás sobre su talón.» (Gen. III, 14 y 15).

66. ¿Por qué razón maldice a la serpiente sin darle ocasión para justificarse, siendo así que en otra ocasión manda, como es razonable, «que se presenten los dos entre los que tiene lugar la disputa  » (Deut. XIX, 17) y no dar crédito a uno sin haber oído antes al otro? Y ves también que Dios no acepta por anticipado el testimonio de Adán   contra su mujer sino da a ésta la oportunidad de defenderse cuando inquiere: «¿Por qué has hecho esto?» (Gen. III, 13.) Ella, por su parte, confiesa haber incurrido en falta a causa   del engaño del artero placer, semejante a una serpiente. ¿Qué impedía, entonces, aun habiendo dicho la mujer que la serpiente la había engañado, que interrogase a la serpiente sobre si ella había cometido el engaño, en vez de maldecirla sin previo juicio y sin que mediara su autodefensa?

67. Debemos decir, por lo tanto, que la sensibilidad no es clasificable entre las cosas ruines ni entre las nobles, sino es algo intermedio, común al sabio y al necio; y tal que cuando se halla en el necio se toma ruin, y cuando se encuentra en el hombre de bien resulta noble. Es razonable, entonces, que, pues de por si no tiene una naturaleza depravada sino fluctuante y se inclina ora hacia el bien, ora hacia el mal, no sea juzgada culpable hasta que haya confesado que ha seguido a la peor parte.

68. La serpiente, en cambio, vale decir, el placer, es depravada de por sí. Por eso no se encuentra absolutamente en el hombre de bien; sólo el ruin disfruta de él. Como corresponde, pues, niega Dios oportunidad de alegato a la serpiente, y la maldice pues no hay en ella germen de virtud, siendo culpable y malvada en toda ocasión y lugar. [Excertos da tradução em espanhol de JOSÉ MARÍA TRIVIÑO, «OBRAS COMPLETAS DE FILON DE ALEJANDRIA»]


[1Este sentido es particularmente manifiesto para la serpiente que se enrolla en torno del bastón de Esculapio.

[2El-Hay es uno de los principales nombres divinos; debe traducírselo, no por «el Viviente», como a menudo se hace, sino por «el Vivificante», el que da la vida o es el principio de ella.

[3Ver LE SYMBOLISME DE LA CROIX, cap. XXV.

[4Se encuentra un ejemplo en el portal izquierdo de Notre-Dame de París.

[5Se dice que Nu-kua fundió piedras de los cinco colores (blanco, negro, rojo, amarillo, azul) para reparar un desgarramiento en la bóveda celeste, y también que cortó las cuatro patas de la tortuga para asentar en ellas las cuatro extremidades del mundo.

[6Traduzco literalmente la preposición apó = desde, en vez de entre, por requerirlo la lectura en que Filón basará en el párrafo 107 su interpretación del pasaje.

[7»Él«: el texto griego emplea, en efecto, autos = él, cuando lo que cabía esperar era auté = ella, es decir, la mujer; por lo que en 65 he traducido:»Ella vigilará...«