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Coomaraswamy (TE:81-84) – Heráclito, comentado por Porfírio - Tempo

terça-feira 27 de setembro de 2022

      

No me propongo citar estas doctrinas en detalle, como ellas apareen en las obras de los hermetistas y neoplatónicos. Sin embargo, debo citar un pasaje de «Hermes   Trismegistos» que es a la vez Platónico y Aristotélico, y se podría decir también «indio»:

«Todas las cosas sobre la tierra son alcanzadas por la destrucción ( phthora   ); pues sin destrucción no puede haber generación ( genesis   ). Las cosas que vienen al ser necesitan surgir   de aquellas que se destruyen; y aquellas que vienen al ser deben ser destruidas a su vez, si la originación ( o el "devenir" ) ha de proseguir. Pero las cosas que vienen al ser de la destrucción deben ser falsas ( pseudos   ), debido a que devienen diferentes en tiempos diferentes. Pues es imposible que las mismas cosas devengan una segunda vez; ¿y cómo puede ser real   ( o "verdadero" ) eso que no es lo mismo que era antes?,... El hombre mismo, en la medida en que él es un hombre, no es real. Pues lo real es eso que es absolutamente auto-subsistente, y que permanece lo que es en sí mismo; pero el hombre es un compuesto de muchas cosas, y no permanece tal como es en sí mismo, sino que muda y cambia de una edad a otra, y de una forma ( idea   ) a otra. Muy a menudo los hombres no llegan a reconocer a sus propios hijos después de un corto intervalo  , y los hijos igualmente no llegan a reconocer a sus padres... Por consiguiente, debes comprender que sólo eso que es siempre, es real. Pero un hombre no es una cosa que es siempre ... nada que no permanece lo que es, es real... El Sol   ( Supernal ), que no cambia, sino que permanece lo que es, es real... Él gobierna sobre todas las cosas, y hace todas las cosas; yo le venero, y adoro su Verdad, reconociéndole como el Hacedor, inmediatamente después del Único Primordial. ¿Qué es, entonces, la Verdad ( o la Realidad ) Primordial?. Sólo ese Uno, que no está hecho de materia, que no está incorporado, que es sin color   y sin forma, sin cambio e inalterable; y Que Es Eternamente».

Plutarco  , que quizás no era muy «original», pero que es un filósofo muy bueno, cita a Heráclito y prosigue: «No es posible agarrar dos veces una substancia mortal   en el mismo estado  ; por la viveza y la prontitud del cambio en ella, "viene la dispersión y nuevamente la combinación"; o, más bien, no en otro tiempo ni más tarde, sino en el mismo instante   ( ama ) a la vez toma su lugar y lo deja y "viene y va". De manera que eso que nace de ella nunca llega a ser... El hombre de ayer está muerto, pues ha muerto en el hombre de hoy ( semeron — sánscrito sadya ).... Nadie persiste, ni es sólo "uno", sino que deviene muchos... y si cambia, no es el mismo, y si no es el mismo, no es "él mismo", sino que él mismo cambia como otros proceden de otros. Nuestra sensibilidad, por la ignorancia de lo que es realmente, dice falsamente que la apariencia "es"».

«¿Qué es, entonces, eso que es realmente?. Eso que es eterno, innacido e imperecedero, y a lo que el tiempo no trae ningún cambio. Pues el tiempo es algo que se mueve, que se siente en relación con la materia en moción, que fluye siempre ( reon aei ); el tiempo no es un retenedor, sino como si fuera un recipiente de destrucción y de devenir ( phthoras kai geneseos ) de quien, cuando se dicen sus familiares "antes" y "después", "será" y "ha sido", éstos mismos son por sí solos una confesión de no ser... Pues el "ahora" está por todas partes en el futuro y en el pasado, cuando lo consideramos como un punto ( del tiempo ); pues necesariamente sufre una división ( no es un atomos   nun )».

«Pero, no es necesario decir que Dios es, y que Él no es durante algún tiempo, sino por ( toda ) la eternidad ( aion   ), que es sin moción y sin tiempo y siempre idéntica, y donde no hay antes ni después, ni futuro ni pasado, ni más viejo ni más joven; y que Él, siendo Uno, tiene con él un "ahora" indivisible   "siempre" lleno».


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