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Supressão da matéria

quinta-feira 24 de março de 2022

      

1.° Supresión de la materia.—En el compuesto humano la última diferencia es la materia, que constituye el cuerpo. Por esto lo primero de todo es libertar el alma   del cuerpo y de las sensaciones (aisthesis  ). «Hay que dejar el alma sola y separada de todas las cosas».

Es necesaria la liberación de los sentidos y de todas las sensaciones, especialmente las de la vista y del oído. El alma debe «cesar de inclinarse demasiado hacia las cosas inferiores e imaginarlas» (III 6,5). Y además emanciparse del atractivo de las cosas exteriores, «especialmente del apetito de dominio y de poder» (I 6,7). Los medios para conseguir esto son el recogimiento, la concentración dentro de sí mismo, la soledad, el desprendimiento de todo. Hay que cerrar los ojos del cuerpo para ver el brillo de la belleza inefable, su claridad solitaria, que brilla de súbito   en nosotros. Porque las cosas sensibles no son más que imágenes y sombras ficticias de la verdadera realidad. Son sueños, fantasmas, apariencias de ser, juegos fugitivos, mentiras en acto. Los que creen en los cuerpos son «como soñadores, que toman como evidente   lo que perciben entre sueños».

El estado   a que llega el hombre después de esta etapa de purificación es la impasibilidad estoica (ataraxia  , apatheia  ).

El mismo resultado se alcanza por la práctica de las virtudes, en un aspecto ético. Plotino   distingue entre virtudes políticas (politikai aretai  ), las cuales moderan la sensibilidad inferior  . Son las cuatro virtudes cardinales platónicas: prudencia, fortaleza, templanza y justicia. Y sobre ellas, en un plano más elevado, la sabiduría (sophia  ). Por encima de éstas están las virtudes purificativas (kathartikai), que no sólo moderan la parte inferior, sino que desprenden al hombre de las cosas sensibles. Son las mismas anteriores, pero consideradas en cuanto que ejercen una función superior. Y, por último, se hallan las virtudes paradigmáticas (paradeigmatikai), que no sólo desprenden al hombre de las cosas sensibles, sino que lo ponen en disposición de contemplar las inteligibles.