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CRISTOLOGIA BIZANTINA

Máximo, o Confessor — Centúrias sobre a Caridade I 76-100

PHILOKALIA

sábado 30 de julho de 2022, por Cardoso de Castro

    

Tradução feita por Antonio Carneiro a partir da versão espanhola, MÁXIMO EL CONFESOR, Tratados Espirituales - ed. Ciudad Nueva. A tradução de cada centúria foi organizada em 4 páginas de no máximo 25 itens cada uma, para facilitar a leitura na Internet.


    

76. La humildad y el sufrimiento libran al hombre de todo pecado  : aquella extingue las pasiones del alma  , éste las del cuerpo. El bienaventurado David   nos lo enseña cuando ora a Dios diciendo: «Mira mi humildad y mi pena   y perdona todos mis pecados.» ( Sal 24, 18)

76. A humildade   e o sofrimento   liberam o homem   de todo pecado: aquela extingue as paixões da alma, esta as do corpo. O bem-aventurado   David nos ensina quando ora a Deus   dizendo: «Olhe minha humildade e minha pena   e perdoa todos meus pecados.» ( Sal 24, 18) 20

77. El Señor, por meio de los mandamientos, libra de las pasiones a aquellos que los practican; y por medio de las enseñ anzas divinas concede la iluminación del conocimiento.

77. O Senhor, por meio dos mandamentos, libera das paixões àqueles que os praticam; e por meio dos ensinamentos divinos concede a iluminação   do conhecimento.

78. Todas estas enseñanzas son acerca de Dios, o acerca de los seres visibles o invisibles, o acerca de la Providencia y del juicio de Dios sobre éstos.

78. Todas estes ensinamentos são acerca de Deus, ou acerca dos seres visíveis ou invisíveis, ou acerca da Providência e do juízo   de Deus sobre estes.

79. La limosna sana la parte irascible del alma; el ayuno amortigua la concupiscible; la oración purifica el espíritu y prepara para la contemplación de los seres; y como remedio de las potencias del alma, el Señor también nos ha dado sus mandamientos.

79. A esmola   cura   a parte irascível   da alma; o jejum   aplaca a parte concupiscível; a oração   purifica o espírito   e prepara para a contemplação   dos seres; e como remédio das potências da alma, o Senhor também nos deu seus mandamentos.

80. «Aprended de mí - dice - que soy manso y humilde de corazón» (Mt   11, 29), etc. La mansedumbre   mantiene en paz   la parte irascible del alma, y la humildad al espíritu del orgullo y de la vanagloria.

80. «Aprendei de mim   - disse - que sou   manso e humilde de coração  » (Mt 11, 29) 21 , etc. A mansidão mantém em paz a parte irrascível da alma, e a humildade ao espírito do orgulho   e da vanglória.

81. Hay dos clases de temor de Dios. Uno nace de nosotros por las amenazas del castigo, y, a su vez, engendra progresivamente en nosotros mismo, la paciencia, la esperanza en Dios y la paz interior, cuyo fruto   es la caridad. El otro, que acompaña a la caridad, mantiene siempre la alma en actitud de reverencia para que la confianza que proviene de la caridad no degenere en desprecio de Dios.

81. Existem duas classes de temor a Deus. Uma nasce de nós pelas ameaças do castigo, e, por sua vez, engendra progressivamente em nós mesmos, a paciência  , a esperança   em Deus e a paz interior, cujo fruto é a caridade. O outro, que acompanha a caridade, mantém sempre a alma em atitude de reverência para que a confiança   que provém da caridade não degenere em desprezo de Deus.

82. La caridad perfecta arroja fuera del alma que posee el primer temor para que ésta no tema ya el castigo, pero, como se dijo, conserva siempre unido a sí el segundo temor. Al primer temor se aplica aquello de «por el temor del Señor todo hombre se aparta del mal» ( Prov 14, 27 ), y, «el comienzo de la sabiduría es el temor del Señor» ( Prov 1, 7 ). Al segundo, aquello de «el temor del Señor es puro y permanece por los siglos de los siglos» ( Sal 18, 10 ), y «nada les falta a los que lo temen» ( Sal 33, 10 ).

82. A caridade perfeita joga fora da alma que possui o primeiro temor para que esta não tema já o castigo, mas, como foi dito, conserva sempre unido a si o segundo temor. Ao primeiro temor se aplica aquilo de «pelo temor ao Senhor todo homem se afasta do mal» (Prov 14, 27) 22 , e, «o começo da sabedoria   é o temor ao Senhor» (Prov 1, 7) 23. Ao segundo, aquilo de «o temor ao Senhor é puro e permanece pelos séculos dos séculos» (Sal 18, 10) 24, e «nada lhes falta aos que o temem» (Sal 33, 10) 25.

83. «Haced morir vuestros miembros, los de la tierra: la fornicación, la impueza, la pasón, el mal deseo y la codicia» ( Col 3, 5 ), etc. Tierra significa aquí la prudencia de la carne  ; fornicación, el acto mismo del pecado; impureza, el consentimiento; pasión, el pensamiento apasionado; mal deseo, la simple aceptación del pensamiento de concupiscencia; codicia, aquello que hace nacer y crecer la pasión. El divino Apóstol nos manda hacer morir a todos estos comiembros de la prudencia de la carne.

83. «Fazei morrer   vossos membros, os da terra  : a fornicação, a impureza, a paixão, o mau desejo e a cobiça» (Col 3, 5) 26 , etc. Terra significa aqui a prudência   da carne; fornicação, o ato em si do pecado; impureza, o consentimento; paixão, o pensamento   apaixonado; mau desejo, a simples aceitação do pensamento de concupiscência  ; cobiça, aquilo que faz nascer e crescer a paixão. O divino   Apóstolo   nos manda fazer morrer a todos estes co-membros da prudência da carne.

84. La memoria comienza trayendo al espíritu un pensamiento simple. Si éste se demora, se despierta la pasión. Si ésta no es apartada, impulsa al espíritu al consentimiento. Una vez que éste se produce, llega lo que falta, esto es, el acto del pecado. Por eso el sapientísimo Apóstol, escribiendo a convertidos del paganismo, les manda remover primero el acto del pecado, y luego, remontando ordenadamente, suprimir la causa  . La causa, como se dijo, que hace nacer y crecer la pasión es la codicia. Creo que «codicia» significa aquí «gula», que es la que engendra y nutre la lujuria. Pues no sólo es mala la codicia de las riquezas sino también la de alimentos, así como la temperancia es buena no solamente cuando se refiere a éstos sino también al dinero.

84. A memória começa trazendo ao espírito um pensamento simples. Se este se demora, a paixão se desperta. Se esta não é afastada, impulsiona o espírito para o consentimento. Uma vez que este se produz, chega o que faltava, isto é, o ato do pecado. Por isso o sapientíssimo Apóstolo, escrevendo a convertidos do paganismo, os manda remover primeiro o ato do pecado, e logo, progredindo ordenadamente, suprimir a causa. A causa é a cobiça, que como foi dito, faz nascer e crescer a paixão . Creio que «cobiça» significa aqui «gula», que é a que engendra e nutre a luxúria. Pois não só é má a cobiça das riquezas como também a de alimentos, assim como a temperança é boa não somente quando se refere a estes como também ao dinheiro  .

85. Si un pájaro atado de una pata trata de volar, tirado por la cuerda, cae en tierra. Así el espíritu que no posee la paz interior y quiere volar hacia el conocimiento de las realidades celestiales, cae en tierra tirado por las pasiones.

85. Se um pássaro atado por uma pata trata de voar  , puxado pela corda cai por terra. Assim, o espírito que não possui a paz interior e quer voar em direção ao conhecimento das realidades celestiais, cái por terra puxado pelas paixões.

86. El espíritu, recién cuando se halla totalmente libre de pasiones, camina hacia la contemplación de los seres sin volverse atrás, y avanza hacia el conocimiento de la Santa Trinidad.

86. O espírito, logo que se acha totalmente livre de paixões, caminha em direção a contemplação dos seres sem se voltar para trás, e avança em direção ao conhecimento da Santa Trindade  .

87. El espíritu purificado, cuando alcanza las nociones de los seres, avanza hacia su contemplación espiritual. Si se vuelve impuro por alguna negligencia, todavía se representa en su pureza   las nociones de otros seres, pero como anda en cosas humanas, se vuelve hacia pensamientos bajos y malos.

87. O espírito purificado, quando alcança as noções dos seres, avança em direção a sua contemplação espiritual. Se se torna impuro por alguma negligência, todavia se representa em sua pureza as noções de outros seres, mas como anda com coisas humanas, se volta em direção a pensamentos baixos e maus.

88. Si en el tiempo de la oración, los pensamientos mundanos no te turban nunca el espíritu, sabe que ya no estás fuera de la región de la paz interior.

88. Se no tempo da oração, os pensamentos mundanos não te turbam nunca o espírito, saiba que já não estás fora da região da paz interior.

89. Cuando el alma comienza a percibir su buena salud, sus imaginaciones, aún en sueñ os, comienzan también a ser simples y sosegadas.

89. Quando a alma começa a perceber sua boa saúde, suas imaginações, até em sonhos, começam também a ser simples e sossegadas.

90. Como la belleza de las cosas visibles atrae al ojo sensible  , así el conocimiento de las invisibles atrae el espíritu purificado. Llamo invisible a lo que no tiene cuerpo.

90. Como a beleza das coisas visíveis atrai o olho sensível, assim o conhecimento das invisíveis atrai o espírito purificado. Chamo invisível   ao que não tem corpo.

91. Si es bueno el no dejarse seducir por las cosas, mucho mejor es el permanecer en paz frente a sus imágenes. Por eso la guerra   que nos hacen los demonios a través de los pensamientos es más gravosa que la que nos hacen por medio de las cosas.

91. Se é bom o não deixar-se seduzir pelas coisas, muito melhor é permanecer em paz frente a suas imagens. Por isso a guerra que nos fazem os demônios a través dos pensamentos é mais gravosa que a que nos fazem por meio das coisas.

92. Quien practica rectamente las virtudes y ha adquirido el tesoro del conocimiento ve las cosas según su naturaleza y, en consecuencia, todo lo hace y dice según la recta razón, sin equivocarse nunca. Porque lo que nos hace virtuosos o malos es el uso racional o irracional que hacemos de las cosas.

92. Quem pratica retamente as virtudes e adquiriu o tesouro   do conhecimento vê as coisas segundo sua natureza e, por consequência, faz e diz tudo conforme a reta razão, sem se equivocar nunca. Porque o que nos faz virtuosos ou maus é o uso racional ou irracional que fazemos das coisas.

93. Es síntoma de haber alcanzado gran paz interior el hecho de que las representaciones de las cosas que surgen en el corazón sean siempre simples, tanto en vigilia como en el sueño.

93. É sintoma de haver alcançado grande paz interior o fato de que as representações das coisas que surgem no coração sejam sempre simples, tanto na vigília quanto no sonho  .

94. El espíritu se despoja de las pasiones por la práctica de los mandamientos; de las representaciones cargadas de pasión por la contemplación espiritual de las cosas visibles; de la contemplación de las cosas visibles por el conocimiento de las realidades invisibles; y de éste por el conocimiento de la santa Trinidad.

94. O espírito se despoja das paixões pela prática dos mandamentos; das representações carregadas de paixão pela contemplação espiritual das coisas visíveis; da contemplação das coisas visíveis pelo conhecimento das realidades invisíveis; e deste pelo conhecimento da Santa Trindade.

95. Cuando sale el sol que ilumina este mundo, se hace visible él mismo y las cosas que ilumina. Así, cuando se levanta el sol de justicia en el espíritu purificado, se hace visible él mismo y las razones de todo lo que él creó y creará.

95. Quando o sol   que ilumina este mundo sai, faz-se visível ele mesmo e as coisas que ilumina. Da mesma forma, quando o sol de justiça se levanta no espírito purificado , faz-se visível ele mesmo e as razões de tudo o que êle criou e criará.

96. A Dios no lo conocemos en su esencia sino a través de sus obras magníficas y de su providencia para con sus criaturas. De este modo percibimos como en un espejo, su bondad, su sabiduría y su poder infinitos.

96. Não conhecemos Deus em sua essência   a não ser a través de suas obras magníficas e de sua providência para com suas criaturas. Deste modo percebemos como em um espelho  , sua bondade, sua sabedoria e seu poder infinitos.

97. El espíritu purificado o se ocupa en representaciones simples de las cosas humanas, o en la contemplación natural de las cosas visibles o invisibles, o se halla en la luz de la Santa Trinidad.

97. O espírito purificado ou se ocupa com simples representações das coisas humanas, ou com a contemplação natural das coisas visíveis ou invisíveis, ou se acha na luz da Santa Trinidade.

98. El espíritu que llegó a la contemplación de las cosas visibles, investiga su naturaleza o su significado o la misma causa de ellas.

98. O espírito que chegou a contemplação das coisas visíveis, investiga sua natureza ou seu significado ou mesmo a causa delas.

99. El espíritu que se entrega a la contemplación de las cosas invisibles quiere conocer su naturaleza, la causa de su existencia y sus consequencias, como también cómo actúa la Providencia y el Juicio divino sobre ellas.

99. O espírito que se entrega a contemplação das coisas invisíveis quer conhecer sua natureza, a causa de sua existência e suas consequências, como também como atua a Providência e o Juízo Divino sobre elas.

100. Pero cuando llega a Dios, inflamado por el deseo, quiere ante todo conocer su esencia, pues no encuentra consuelo en nada que no sea Él. Pero alcanzar esto es imposible, pues esto es inacccesible por igual a toda naturaleza creada. Debe, pues, contentarse con los atributos que lo rodean, esto es, su eternidad, su infinitud, su invisibilidad, su bondad, su sabiduría y el poder con el que crea, cuida y juzga las cosas. Todo esto sólo es perfectamente comprensible en Él. Su infinitud, y aún el hecho mismo de su incognoscibilidad, es un conocimiento que trasciende el espíritu, como lo mostraron en algún lugar los teólogos Gregorio y Dionisio.

100. Mas, quando chega a Deus, inflamado pelo desejo, quer antes de tudo conhecer sua essência, pois não encontra consolo em nada que não seja Ele. Mas alcançar isto é impossível, pois isto é inacessível, por igual, a toda natureza criada. Deve, pois, contentar-se com os atributos que o rodeiam, isto é, sua eternidade  , sua infinitude, sua invisibilidade, sua bondade, sua sabedoria e o poder com o que cria, cuida e julga as coisas. Tudo isto só é perfeitamente comprensível em Ele. Sua infinitude, e ainda o fato mesmo de sua incognoscibilidade, é um conhecimento que transcende ao espírito, como bem mostraram em algum lugar os teólogos Gregório e Dionísio.



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