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Coomaraswamy: Indra - Namuci

quarta-feira 27 de julho de 2022

    

La historia   de Indra   y el Titán Namuci, «Retentor», ha sido tratada admirablemente por Bloomfield [1]. Aquí sólo nos referiremos a lo que es pertinente para los propósitos presentes. Indra y Namuci, Titán y Mago  , cuya identidad con Vrtra   es evidente  , habían sido compañeros dichosos, es decir, bebedores de soma juntos, ante principium. Se ha hecho un pacto entre ambos de que Indra no matará a Namuci «con nada seco ni con nada húmedo, ni de día ni de noche», es decir, ostensiblemente, bajo ninguna circunstancia cualquiera que sea. Ciertamente, hay una marcada reluctancia por parte de ambos a matar al otro; así, en Maitrayani Samhita IV.3.4, Namuci dice, «Seamos amigos», e Indra responde «Yo no mataré». Esta reluctancia por parte de los Ângeles a hacer daño a los Titanes, que de hecho son sus parientes, aparece a través de toda la literatura tradicional; cf. la reluctancia similar de Mitra a matar a Soma en Satapatha Bráhmana IV.1.4.8, la reluctancia de Arjuna en Bhagavad Gita I.26 sig. («Yo no lucharé»; pues los oponentes de Arjuna, «sus mayores, familiares, y amigos», son de hecho los Titanes Védicos), y la de Indra nuevamente en Jataka, I. pp. 202-203 (donde «no por amor del imperio» es un paralelo de Bhagavad Gita I.35 «no por la realeza de los tres mundos», puesto que el dominio en cuestión, en ambos casos, es ese que se revierte de hecho en Rg Veda   Samhita X.124.4, pary ávard rástram, y ese que finalmente ganan los Pandavas en el Mahabharata).

Sin embargo, Indra encuentra el medio de matar a Namuci, evadiendo las condiciones con un subterfugio. La cabeza cortada de Namuci «rueda tras de» (anvavarta) Indra, reprochándole amargamente como al «traidor de un amigo» y al «artero héroe matador del inocente» (Taittirīya Brāhmana I.7.1.7-8 y Pañcavimśa Brāhmana XII.6, cf. Mahābhārata IX.2.436). Indra efectúa su reparación por medio de un sacrificio (sin duda una ceremonia Pravargya, donde la «cabeza del sacrificio» se restaura simbólicamente) y de un baño expiatorio en el río Arunā.

En los relatos del Rg Veda Samhitā Indra, «que buscaba una vía para Manu, retorció y arrancó (avartayah) la cabeza de Namuci ... batió (mathāyat) la cabeza de Namuci, a saber, la brillante gema que rota» ([...], V.30.7-8); esta «gema» es el Sol  , cf. V.47.3 donde Agni   es prśmir aśmā, la «gema veteada», y VII.104.19 [...], «pon a rotar la gema del Cielo», dirigido a Indra como matador del demonio.

Aquí debe observarse la equivalencia de vrt, y math = «rotar»; esta última raíz se usa en el Rg Veda Samhitā passim, primero, con referencia a la generación de Agni por Mātarīsvān (= Vāyu, Spiritus) [2] en el comienzo, o por los sacrificadores en el rito análogo, y segundo, con referencia al rapto de Soma por el Halcón (śyena = Agni, como lo demuestra Bloomfield, Journal of the American Oriental Society 16.11 sigs.). La naturaleza del movimiento implicado en ambos casos es la misma, a saber, una rotación, y de aquí nuestra traducción «rotar», puesto que la significación «batir» sólo está implicada cuando el proceso se aplica a un líquido, como ocurre en el samudramathana. Los pasajes más importantes para la producción de Agni por «rotación» incluyen I.141.3, donde Mātarīsvān «le rota desde su terreno (budhnāt), desde la imagen del Búfalo (varpasah), cuando él yace oculto» (guhā santam = ab intra) [3], él, que así es «traído a nosotros desde el Padre   Supernal» (pituh paramāt); III.9.5, donde Mātarīsvān trae a «Agni aquí desde allí, a Agni, que había estado   oculto (tirohitam) de nosotros; Mātarīsvān trae desde los Ángeles al que había sido rotado» (mathitam); y VI.16.13, donde Atharvan «te rotó (nir amanthat) a ti, oh Agni, desde el loto (puskarāt = budhnāt, arriba) [4], desde la cabeza de Visva(-rūpa  ), el sacerdote» ([...]). Los pasajes para la producción de Soma por rotado son I.93.6, donde «el Halcón rota (o “muele”, amathnāt) a Soma desde la Roca» ([...]), y IX.77.2, Soma «a quien el Halcón del Cielo retorció» ([...], cf. en V.30.8 citado arriba, [...]). Los últimos pasajes son especialmente inteligibles a la luz del repetido «Vrtra era Soma» en el Satapatha Brāhmana.


Ver online : ÁNGEL Y TITÁN: UN ENSAYO SOBRE ONTOLOGIA VÉDICA


[1«The Story of Indra and Namuci», Journal of the American Oriental Society 15.143 sigs. No estoy de acuerdo con Bloomfield en que la «espuma de las aguas» usada por Indra como su arma signifique necesariamente «plomo». En Satapatha Bráhmana XII.7.3.3 el vajra de Indra está hecho efectivamente de la espuma de las aguas. Así pues, nosotros podríamos comprender que Indra corta la cabeza de Namuci con la espuma «a modo de vajra», siguiendo a Mahidhara sobre Vajasaneyi Samhita X.33, y sobre la analogía de Pancavimsa Brahmana XV.5.20, «con una caña a modo de vajra» y Jaiminiya Brahmana III.266, con una «hoja de hierba dentro de la cual Indra infundió su vajra». En X.61.8 phena = retas. Si correlacionamos ahora I.103.7 vajrena con II.11.2 viryena, y recordamos que virya no es meramente «bravura», sino también «semilla» (como lo traduce Bühler en su versión de Manava Dharmasastra I.8), es evidente en qué sentido, a saber, con la «virtud seminal» en tanto que va4ra, como Indra decapitó a Namuci (y así generó, la vida); y esto lo confirma Pancavimsa Brahmana XV.5.20 isikám vajram, si igualamos islká con vetasa, según se emplea significativamente en X.95.4 snathita vaitasena, cf. Satapatha Bráhmana IX.1.2.22 donde el bambú (vetasa) es un tipo de «agua» que se usa simbólicamente para «apagar» (samayati) el feroz aspecto interior de Agni, es decir, para «alejar su mal abrasador» (sucam asya pápmánam apahanti, ídem 20), lo cual es justamente lo que Indra hace a Namuci.

[2La «Naturaleza de Viento» de Mātariśvān (= Mātali) la examina Charpentier en Kleine Beitrage zur indoiranischen Mythologie, Uppsala, 1911, pp. 68-83; Charpentier concluye (en general de acuerdo con el punto de vista de los comentadores indios) «Alles in allen kann ich nicht umhin die Windnatur des Mātariśvān-Mātali für sekundar in Bezug auf seine Natur als Prometheus und einer der “Vater” zu halten». Mātariśvān es Vāta-Vāyu, el Viento, el Viento de la Aurora (I. 122 [...]) que despierta a Agni ([...], ver Bloomfield en Journal of the American Oriental Society 16.18 sigs.), que aventa la llama de la Vida (VI.6.3, donde Agni es vātajūtāsah). Cf. el «Espíritu», el «Viento», y el «Viento del Este» en Génesis 1:2 y 8:1 y Éxodo 14:2. La referencia al viento de la aurora puede rastrearse en casi todas las natividades, cf. el alemán medieval «Do in der Stal kimt überall der Kalte Wind herein».

[3Varpas = rūpa (Sāyana); el Agni manifestado es «La propia imagen del Padre morando en Sí mismo (cf. Pañcavimśa Brahmana VII.6.2). su imagen, es decir su Hijo» (Maestro Eckhart), cf. Atharva Veda Samhitā X.8.28 (=Jaiminiya Upanisad Brahmana III.11), «¿Es él su primogénito o su benjamín? ¿Es él su Hijo o su Padre? Verdaderamente, es un único Ángel quien ha entrado dentro del intelecto, nació como primogénito, y, sin embargo, aún ahora está en embrión», es decir, como en Rg Veda Samhitā III.55.7, «aunque procedió el primero, todavía permanece dentro de su terreno».

[4Apenas es necesario demostrar aquí (cf. mi Elements of Buddhist Iconography, 1935, pp. 1921) que Sāyana explica correctamente el loto, puskara, como una designación del terreno de la existencia en cualquier mundo. Sin embargo, en conexión con el sobrenombre de abja, «nacido del agua», equivalente a «loto», puskara, puede agregarse, que en VII.34.16 este epíteto se aplica a la Serpiente, «Yo celebro con letanías a la Serpiente nacida del agua (abjām... ahim, cf. apām napāt = Agni), cuya sede está en el terreno de los ríos, en los lechos de los ríos» ([...] —un poco difícil, pero evidentemente equivalente a nadī-vrtam aplicado a Vrtra en otras partes), a quien en el verso siguiente se hace referencia más específicamente como Ahi Budhnya. La exégesis consecuente, es muy sugerente; pues nosotros podemos decir que de la misma manera que Ahi es abja, no ciertamente porque sea un loto, sino porque es como el loto, tanto en este aspecto como en el que es la fuente de Agni, así Agni, nacido del loto, es abjaja. En plena concordancia con esto, hay un pasaje en el que se describe a Agni, como encontrado «donde ha trepado desde las aguas hasta la hoja del loto» ([...], Satapatha Brnhmana VII.3.2.14), pasaje con el que puede compararse también el relato de la procesión de Aibuda Kādraveya (hijo de Kadru, es decir, de la Reina Serpiente, y probablemente el mismo que Ahi, o al menos un ahi), «El Profeta Serpiente había hecho una encantación, con lo cual él trepó, y a eso, ciertamente se le llama “el trepado de Arbuda”» ([...], Aitareya Brāhmana VI.1, donde a Arbuda se le llama también una serpiente o basilisco venenoso, āśīvisah, que es el equivalente sánscrito de azhi-visha avéstico en Azhi-vishapa; por Pañcavimśa Brāhmana IX.8.7-8, cf. IV.9.4-6, parece que el mantra aludido es Rg Veda Samhitā X.189, pues aquí es «por el verso sarparājñyā como Arbuda se desviste de su piel corrupta», [...]).
Para el loto (= tierra) como lugar de nacimiento de Agni cf. también VIII.72.11, donde soma es «vertido en el loto» (nisiktam puskare), y Satapatha Brāhmana VIII. 6.3.7, [...]. Rg Veda Samhitā 33.11, donde Vasistha (Agni) [...], corresponde a Gopatha Brāhmana I.16 [...]. El hecho de que se diga que Agni trepa de las aguas hasta el loto corresponde al símbolo gnóstico de la ninfa y la imago.