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Coomaraswamy Beleza Bondade

domingo 20 de março de 2022

Beleza e Bondade
Coomaraswamy Teoria Beleza - TEORIA MEDIEVAL DA BELEZA
Beleza e Bondade
La Beleza - belleza y la agathon - bondad son fundamentalmente idénticas, pues ambas se originan en la forma, aunque difieren lógicamente; la agathon - bondad está en relación con el epithymetikon - apetito, y la Beleza - belleza con la cognición o la aprehensión; «pues las cosas bellas son las que placen cuando se ven (pulchra emim dicuntur quae visa placent )». Que ellas plazcan, se debe a la «debida proporción»; pues el sentido (sensus) se deleita en las cosas debidamente proporcionadas, como en lo que es según su propio tipo (Summa Theologica I.5.4 ad 1). «Los sentidos que miran principalmente a lo bello, a saber, la vista y el oído, lo hacen como ministros de la razón. Es evidente así que la Beleza - belleza agrega a la agathon - bondad una relación con el dynamis - poder cognitivo; de manera que lo bueno (bonum) significa eso que simplemente place al epithymetikon - apetito, mientras que lo bello es algo que place cuando se aprehende». En otras palabras, «pertenece a la naturaleza de lo bello eso en lo que, cuando se ve o se conoce, el epithymetikon - apetito viene a su reposo» (I-II.27.1 ad 3; v. Saborear). «Mientras que los demás animales tienen deleite en los objetos de los sentidos sólo, en tanto que están ordenados al alimento y al sexo, únicamente el hombre tiene delectación en la Beleza - belleza de los objetos sensibles por sí mismos» (I.91.3 ad 3).

Se reconoce claramente que los hedone - placeres estéticos son naturales y legítimos, e incluso esenciales; pues el bien no puede ser un objeto del epithymetikon - apetito a no ser que se haya aprehendido (Summa Theologica I-II.27.2c), y «el hedone - placer perfecciona la operación» (I-II.4.1 ad 3, I-II.33.4c, etc.). Debido a que la Beleza - belleza de la obra es convocativa, delectare tiene su debido lugar en las fórmulas tradicionales que definen el propósito de la elocuencia (Coomaraswamy Obras Arte - PORQUE EXIBIR OBRAS DE ARTE). Al mismo tiempo, decir que su Beleza - belleza es una convocación a la agathon - bondad de algo, es hacer también auto-evidente que su Beleza - belleza no es, como el bien, un fin final o un fin en sí misma. Exactamente el mismo punto de vista está presente en Platón, para quien «aprender se acompaña del hedone - placer que se tiene en el encanto» (tes charitos ten hedone), pero la corrección y la utilidad, la agathon - bondad y la Beleza - belleza de la obra son consecuencias de su Verdade - verdad; el hedone - placer no es un criterio de la adecuabilidad de la obra, y no puede hacerse de él la base de un juicio, que sólo puede hacerse si nosotros conocemos la intención de la obra (boulesis, Leyes   667-669) [1]. Es en el hecho de hacer como el fin del arte los hedone - placeres estéticos, más bien que el hedone - placer en el bien inteligible [2], en lo que la «estética» moderna difiere más profundamente de la doctrina tradicional; la filosofía del arte vigente hoy Dia - día es esencialmente sensacional, es decir, sentimental.



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[1Como observa Agostinho de Hipona - San Agustín, el gusto no puede erigirse en el criterio de la Beleza - belleza, pues hay algunos a quienes les gustan las deformidades. Las cosas que nos complacen lo hacen porque son bellas; de ahí no se sigue que son bellas porque nos complacen (De musica VI.38; Lib. de ver. rel. 59).

[2La filosofía vigente sobre la manufactura, subordinada a los intereses industriales, distingue entre las artes bellas o inútiles y las artes aplicadas o útiles. La filosofía tradicional, por otra parte, afirma que la Beleza - belleza y la utilidad son indivisibles en el objeto, y que nada inútil puede llamarse propiamente bello (Jenofonte, Memorabilia III.8.6, IV.6.9; Platón, Crátilo 416C; Horacio, Epistula ad Pisones 334; Agostinho de Hipona - San Agustín, Lib. de ver, rel. 39; San Boaventura - Buenaventura, De reductione artium ad theologiam, 14, etc.). La concepción antitradicional de la vida es trivial más que «realista» o praxis - práctica; gran parte de su «cultura» es efectivamente inútil.