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REP I 352d-353e: A noção de obra própria

sexta-feira 25 de março de 2022

Voy a examinarlo -repliqué-. Pero dime: ¿el caballo tiene a lo parecer una operación propia?

Sí.

¿Considerarías como operación propia del caballo o de otro ser cualquiera aquella que sólo, o de mejor manera que por otros, pudiera hacerse por él?

No entiendo -dijo.

Sea esto: ¿puedes ver con otra cosa que con los ojos?

No de cierto.

¿O acaso oír con algo distinto de los oídos?

De ningún modo.

¿No podríamos, pues, decir que ésas son operaciones propias de ellos?

Bien de cierto.

¿Y qué? ¿Podrías cortar un sarmiento con una espada o con un trinchete?

¿Cómo no?

Pero con nada mejor, creo yo, que con una podadera fabricada a este efecto.

Verdad.

¿No pondremos, pues, esta operación como propia suya?

La pondremos, de cierto.

XXIV -Ahora pienso que podrás entender mejor lo que últimamente preguntaba al informarme de si era operación propia de cada cosa aquello que realiza ella sola o ella mejor que las demás.

Lo entiendo -dijo-, y me parece que ésa es, efectivamente, la operación propia de cada una.

Bien -dije-; ¿te parece que hay también una virtud en cada una de las cosas a que se atribuye una operación? Volvamos a los mismos ejemplos: ¿hay una operación propia de los ojos?

La hay.

Y así, ¿hay también una virtud en ellos?

También una virtud.

¿Y qué? ¿No había también una operación propia de los oídos?

Sí.

¿Y, por tanto, también una virtud?

También.

¿Y no ocurrirá lo mismo con todas las otras cosas?

Lo mismo.

Bien está: ¿acaso los ojos podrán realizar bien su operación sin su propia virtud, con vicio en lugar de ella?

¿Qué quieres decir? -preguntó-. Acaso hablas de la ceguera en vez de la visión.

De la virtud de ellos, sea cual sea -dije yo-; porque todavía no pregunto esto, sino si se realizará bien su operación con su propia virtud y mal con el vicio contrario.

Dices bien -respondió.

¿Y del mismo modo los oídos privados de su virtud realizarán mal su propia operación?

Bien de cierto.

¿Ponemos, en fin, todas las demás cosas en la misma cuenta?

Eso creo.

Vamos, pues, adelante y atiende a esto otro: ¿hay una operación propia del alma que no puedes realizar sino por ella? Pongo por caso: el dirigir, el gobernar, el deliberar y todas las cosas de esta índole, podríamos atribuírselas a algo que no sea el alma misma o diríamos que son propias de ésta?

De ella sólo.

¿Y respecto de la vida? ¿No diremos que es operación del alma?

Sin duda -dijo.

¿No diremos, pues, que existe una virtud propia del alma?

Lo diremos.

¿Y acaso, oh Trasímaco, el alma realizará bien sus operaciones privada de su propia virtud o será ello imposible?

Imposible.

Fuerza será, por tanto, que el alma mala dirija y gobierne mal y que la buena haga bien todas estas cosas.

Fuerza será.

¿Y no convinimos (350c-d) en que la justicia era virtud del alma y la injusticia vicio?

En eso convinimos, en efecto.

Por tanto, el alma justa y el hombre justo vivirá bien [1]; y el injusto mal.

Así aparece conforme a lo argumento -dijo.


[1En el argumento que saca esta deducción de la idea de «función específica» (cf. nota a 335d) hay también una cierta falacia en la que entra por mucho la confusión, latente en todo el pasaje, entre los dos sentidos de la expresión eû práttein, « estar bien» y «obrar bien» .