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Princípios do Simbolismo das Cores

domingo 20 de março de 2022

    

Princípios do Simbolismo das Cores
Según el simbolismo, dos principios dan nacimiento a todos los colores, la Luz - luz y las Trevas   - tinieblas.

La luz está representada por el blanco, y las tinieblas por el negro. Pero la luz no existe sino por el fuego, cuyo símbolo es el rojo. Partiendo de esa base, el simbolismo admite dos colores primigenios, el rojo y el blanco; el negro fue considerado la negación de los colores y atribuido al espíritu de las tinieblas. El rojo es el símbolo del amor divino  ; el blanco es símbolo de la divina sabiduría. De estos dos atributos de Dios  , amor y sabiduría, emana la creación del universo  .

Los colores secundarios representan las diversas combinaciones de los dos principios.

El amarillo emana del roje y del blanco, es el símbolo de la revelación del amor y de la sabiduría de Dios.

Igualmente el azul emana del rojo y el blanco; designa la sabiduría manifestada por la vida, por el espíritu o aliento de Dios; es el símbolo del espíritu de verdad.

El verde está formado por la unión del amarillo y el azul; indica la manifestación   del amor y de la sabiduría en el acto; fue el símbolo de la caridad y de la regeneración del alma   por medio de las obras.

En este esquema pueden reconocerse tres grados:

1.° la existencia en sí;

2.° la manifestación de la vida;

3.° el acto que de ello resulta.

En el primer grado domina el amor, el deseo o la voluntad marcados por el rojo y el blanco; en el segundo aparece la inteligencia, la palabra o verbo  , designados por el amarillo o el azul; y en el tercero, la realización o acto encuentra su símbolo en el color   verde. Estos tres grados, que recuerdan las tres operaciones del entendimiento humano, voluntad, razonamiento y acto, pueden encontrarse también en cada color. Se observan en ellos tres significaciones conforme al mayor o menor grado de luz; así, el mismo tono indicará tres órdenes de ideas según aparezca, en primer lugar, en el rayo luminoso al que colorea; en segundo lugar, en los cuerpos traslúcidos y, por último, en los cuerpos opacos.

La pintura no podía reproducir esas diferencias que observaremos en los monumentos escritos de la antigüedad. Así, los mantos de Dios brillan como el rayo, como la llama del fuego, como un rayo de sol  ; es la luz coloreada la que revela al profeta el amor y la voluntad de la Divindade - Divinidad. Las piedras preciosas, transparentes, forman el segundo grado indicado por la luz reflejada interiormente; se refieren al interior   del hombre o al mundo espiritual; por último, los cuerpos opacos como las piedras y las vestimentas de lino, que proyectan la luz por su superficie, indican el grado tercero o natural, que se manifiesta en el acto.

Poco tardaremos en ocuparnos de tales diferencias, pero es necesario que las indiquemos para poder captar el valor   absoluto de los símbolos. El blanco, por ejemplo, significa la sabiduría en lós tres grados; pero en el primero, la luz blanca indicará la sabiduría divina, que es la verdad misma; en el segundo grado, el diamante y el cristal serán los símbolos de la sabiduría espiritual, que posee la inteligencia interior de la Divinidad; en el tercer grado, finalmente, la piedra blanca y opaca y las vestiduras de lino indicarán la sabiduría natural o la fe exterior, que produce las obras.