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Coomaraswamy: Sopros e Canais

quinta-feira 28 de julho de 2022

    

También ha de encontrarse aquí la explicación del término hitah (p.p. de dha, y literalmente «cosas puestas», posita, con el sentido secundario de «ayudas»), que se aplica en las Upanishads   [1] a los Soplos fluentes, y equivocadamente a sus canales, vectores o cursos (nadyah), los cuales se unifican similarmente en el corazón de Brahma  , desde donde proceden y a donde retornan; pues Él es a la vez «fluente y no-fluente» (ksarascaksarah); fluente (ksarah) en tanto que «todos los seres elementales», y «no-fluente» (aksarah) en Su eminencia (kuta-sthah, Bhagavad Gita XV.16) [2]; se debe a que los Vientos y las Aguas siempre vuelven a sí mismos, por lo que fluyen sin posibilidad de agotamiento (Jaiminiya Upanishad Brahmana I.2.5 sig.). Así pues, los hitah son esos Soplos que, como hemos visto, están sam-a-hitah en el centro   de su envolvente. En tanto que los múltiples «miembros» (angani) del Soplo, ellos están «externamente divididos» (parastat prativi-hitah), y su relación con ese Soplo es la de [...] (Kausitaki Upanishad III.5; Satapatha Brahmana   VI.1.2.14, 15). La deidad inmanente misma — Agni  , Atman  , Prajapati — está «depositado» (nihitah [3], Rg Veda   Samhita III. 1.20; Katha Upanishad   II.20; Maitri Upanishad   II.6C) en la «caverna» (guha) del corazón, y, por consiguiente, la Mente y los Soplos son «depósitos» (nihitam, nihitah, Rg Veda Samhita I.24.7; Atharva Veda Samhita X.2.19; Mundaka Upanishad   II.1.8). Así también, Agni es «enviado  » o «extendido» (prahitah) como un mensajero (aggelos  ) (Atharva Veda Samhita XVIII.4.65) — uno   de sus epítetos más comunes; y así también los poderes del alma  , que son «Medidas del Fuego» [4], son extendidos (prahitah, Aitareya Aranyaka II.1.5) y han de ser igualados, como veremos, con los Siete Rsis, nuestro cuerpo de guardia, y con los Maruts, que son similarmente «enviados» (prahitah, Vajasaneyi Samhita XXXIV.55) y «apostados» (hitah, Rg Veda Samhita 1.166.3). La deidad misma, Visvakarman (Omni-Hacedor; Indra  , Agni) es a la vez Positor y Dispositor (dhatr, vidhatr, Rg Veda Samhita X.82.2, 3, donde se le llama «el uno sobre los Siete Rsis»). Que Vayu «impone los soplos» (pranapanau dadhati) dentro del hombre (Taittiriya Samhita II.1.1.3, cf Satapatha Brahmana I.8.3.12), es decir, «las deidades, vista, oído, mente   y habla» (Aitareya Aranyaka II.3.3), o que Brahma «pone» (adadhat) estos Soplos (Atharva Veda Samhita X.2.13), ello hace ipso facto que estos Soplos sean hitah [5]: Ciertamente, en todas estas «disposiciones» el Espíritu es al mismo tiempo el Agente y el Sujeto, el Sacrificador, el Divisor y el Dividendo.


SEGUE: SOPROS E CORRENTES

Ver online : PNEUMATOLOGIA (outros excertos)


[1Para una comparación de las referencias ver la concordancia publicada por G. Haas en R. E. Hume, The Thirteen Principal Upanishads, 20 ed., 1934, p. 521, y cf. nota 59.

[2Kūta-sthah se traduce por «eminente» debido a que la expresión revierte al simbolismo arquitectónico explicado arriba, puesto que kūta es el caballete, la cima o el «ángulo» de un edificio y equivalente a kannikā (ver Coomaraswamy, Pāli kannikā: Clave de Bóveda»).
Que «todas las cosas fluyen» (como el mantenido ρέοντες) y que «el todo es estacionario» (como el mantenido στασιώται) no implica ninguna contradicción, de la misma manera que el tiempo y la eternidad no son contradictorios, uno verdadero y el otro falso (cf. Teeteto 181 sig.). Donde todas las cosas giran alrededor de un único centro, un único y mismo todo se mueve y no se mueve; el movedor (trans, o intrans.) permanece inmoto —«un único que sin correr aventaja a otros que corren, aunque está absolutamente quieto», y no es ni disminuido por lo que da ni aumentado por lo que toma (Īśāvāsya Upanishad; Brhadāranyaka Upanishad IV.4.23, V.l; Eneadas IV.8.2).

[3Pp. de ni-dhā, colocar, implantar, depositar, enterrar. Este en-terramiento [en-graving] o alojamiento es al mismo tiempo una esclavitud de la que la Persona no puede librarse fácilmente, de donde la plegaria «Libéranos que estamos atrapados», como si fuera en una red (nidhā = pāśāh, trampas [snares], lazos, Aitareya Brāhmana III. 19).

[4Ver Coomaraswamy, «Medidas del Fuego». Las facultades psíquicas son fuegos» (prānāgnayah, Praśna Upanishad IV.3; indriyāgnayah, Bhagavad Gītā IV.26); los Soplos «encienden» (samindhate, √ idh, como en αιθήρ [aither]) todo aquí (Aitareya Brāhmana II.4), es decir, vivifican, despiertan todas las cosas a la vida. Agni mismo es el Soplo (passim), y «puesto que ellos le manifiestan en muchos lugares, eso es su forma [de él] como los Dioses Universales» (viśve-devāh, Aitareya Brāhmana III.4), es decir, como los Soplos (Taittirīya Samhitā V.6.4.1), el habla, la visión, el oído, la mente y todos los demás (Śatapatha Brāhmana X.3.3) que este Gran Ser (mahābhūta) suspira (Brhadāranyaka Upanishad IV.5.11). Noster Deus ignis consumens (Hebreos 12:29) es «el principio de toda la vida» (Jacob Boehme, Signatura rerum XIV.29) y el «Fuego siempre vivo, que en medidas se enciende y en medidas se apaga» de Heráclito (Fr. XX).

[5Cf. la explicación de Filón de aisthesis como eis-thesis, «un introducir» (Immut: 42). Si, por otra parte, conectamos aisthesis con aio [ἀῖω] (sánscrito av; avere), «percibir», entonces será significativo que ἀίω (Iliada, XV. 252) signifique también «respirar».