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El hombre en el lenguaje bíblico

Beernaert: Coração do Homem

Corazón, lengua y manos en la biblia

terça-feira 29 de março de 2022, por Cardoso de Castro

    

Excertos de Pierre Mourlon Beernaert, «El hombre en el lenguaje bíblico — Corazón, lengua y manos en la biblia  »

    

Las resonancias que despierta la palabra «corazón» no son ni mucho menos idénticas en hebreo y en nuestras lenguas modernas. En nuestra manera de hablar el corazón remite ante todo a la vida afectiva del ser humano   las emociones los sentimientos. Se dice que nuestro corazón ama o aborrece anhela o teme pero no le asignamos ninguna función en la actividad intelectual. Y a veces las lenguas modernas reducen el corazón a la afectividad «revistas del corazón» «dos corazones unidos» «palabras del corazón». Por eso cuando se trata de la revelación divina que «habla al corazón» puede darse un malentendido desastroso.

EL CORAZON DEL HOMBRE — leb en hebreo — kardia   en griego

En el lenguaje bíblico el corazón tiene un sentido mucho mas amplio puede decirse que designa a toda la personalidad consciente inteligente y libre del ser humano. Es por tanto la sede y el principio de la vida psíquica profunda, designa el interior del hombre su intimidad su lugar oculto su profundidad y su libertad.

Cuando habla del corazón la biblia   intenta designar a toda la persona en su interioridad no solamente la sede de las emociones y de la afectividad sino también la de la inteligencia y de los pensamientos (en este sentido esta cerca del nous griego (el espíritu). Es también la fuente   de los recuerdos y de la memoria. Y es finalmente el centro   de los proyectos y de las opciones decisivas el de la conciencia moral de la decisión de fe (un corazón abierto) o de la decisión de no-fe (un corazón duro  ). Si el corazón es entonces el verdadero centro de la personalidad del hombre se comprende que la biblia lo mencione mas de mil veces. Fijémonos en algunos textos.

El sentido fisiológico es siempre evidentemente el mismo entonces que ahora el corazón es primeramente el órgano corporal que late en el pecho, pero este sentido concreto es raro en la Escritura:

  • Joab lanza su jabalina contra el corazón de Absalon que muere (2 Sm 18 14)
  • Jehu tiende su arco alcanza al rey Joran entre los hombros y la flecha traspasa el corazón del rey (2 Re 9 24)
  • Para castigar la ingratitud de Israel   el profeta   Oseas hace decir al Señor «Los asaltare como una osa les desgarrare la envoltura del corazón, los devorare como un león las fieras los descuartizaran» (Os 1 3 8)

También es raro encontrar este termino como la sede de la vida física  , el lugar de las fuerzas vitales. Se identificaba prácticamente esta vida con la sangre (cf Lv 17 11 14) que brota efectivamente del corazón para recorrer todo el cuerpo.

  • Bajo la encina de Mambre Abrahan puede decir a los pasajeros a quienes ha brindado hospedaje «Traere un pedazo de pan para que reconfortéis vuestro corazón antes de seguir» (Gn 18 5)
  • En el libro de los Proverbios se lee este sabio consejo «Hijo   mío ante todo vigila tu corazón ya que del corazón es de donde brota la vida» (Prov 4 23)

Pero la verdad es que la mayor parte de las mil veces que se emplea esta palabra en la biblia su uso es muy distinto dei   uso de nuestros días, de ordinario las referencias al corazón tienen un sentido metafórico y aluden al asiento de la vida psíquica en general. En la lengua griega este sentido metafórico es propio solamente de la poesía y no aparece en la prosa. Citemos algunos pasajes de la biblia en donde el corazón designa la interioridad del hombre que Dios penetra escruta y sondea.

  • «Las miradas de Dios no son como las miradas de los hombres» dice el Señor a Samuel enviado a ungir a David   «porque el hombre mira la apariencia pero el Señor mira en el corazón» (1 Sm 16 7)
  • «El corazón es muy complicado   y perverso ¿Quien puede penetrar en el?» exclama el profeta Jeremías, y añade «Yo el Señor escudriño el corazón sondeo los ríñones» (Jr 17 9-10)
  • «El Señor ha sondeado las profundidades del abismo   y del corazón humano y ha descubierto sus artimañas» (Eclo 42 18 cf 1 Pe 3 4, Hch 1 24, 10 34, 15 8)

El corazón es el asiento de la inteligencia, ya que Dios ha dado a los hombres un «corazón para pensar  » (Eclo 17 6)

  • Daniel le revela al rey Nabucodonosor el sentido de la visión de la gran estatua «para que conozcas oh rey los pensamientos de tu corazón» (Dn 2 30)
  • En el evangelio de Marcos Jesús   penetra también los pensamientos de los escribas que le acusaban interiormente de blasfemo, les dice «¿Por que teneis esas ideas en vuestros corazones(Me 2 8)
  • En Lucas   Jesus resucitado interpela a los dos discípulos de Emaus desalentados «¡Oh insensatos y lentos de corazón para creer todo lo que han declarado los profetas!» (Lc 24 25)

El corazón es igualmente el asiento de la voluntad; el corazón es el que forma los proyectos y el que decide su ejecución por ejemplo.

  • El rey Salomon se dirige al pueblo cuando la dedicación del templo   «Mi padre David había tenido en el corazón construir una casa   para el Nombre del Señor Dios de Israel» (1 Re 8 1 7)
  • El profeta Isaías habla asi de un rey de Asur, seguramente Senaquerib cuando la invasión del año 701 «El no tenia este pensamiento, en su corazón no juzgaba de este modo, no tenia en el corazón mas que exterminar cortar en trozos naciones innumerables» (Is 10 7)
  • Pablo escribe a los corintios a propósito de la colecta que prepara «Que cada uno de según ha decidido en su corazón no a disgusto ni por compromiso ya que Dios se lo agradece al que da de buena gana» (2 Cor 9, 7)

El corazón es además el asiento de la vida emotiva:

  • «Mis siervos cantaran con la alegría en el corazón pero vosotros gemireis con el corazón apenado» (Is 65 14)
  • «Escucha Israel ahora que estáis a punto de trabar combate   que vuestro corazón no falle, no tengáis miedo ni angustia» (Dt 20 3)
  • En el evangelio de Juan Jesús se dirige a sus discípulos despues de la cena «No se turbe vuestro corazón, creeis en Dios icreed también en mi’» (Jn   14 1) «Porque os he dicho esto la aflicción ha invadido vuestro corazón» (Jn 16 6) «Os volvere a ver, entonces vuestro corazón se alegrara y esa alegría nadie os la robara» (Jn 16 22)

Finalmente el corazón es el asiento de la vida moral y religiosa, en la perspectiva de los diversos matices de sentido precedentes, podrían citarse muchos ejemplos

  • En la asamblea general de Siquén, Josué declara al pueblo: «Dejad los dioses extranjeros, e inclinad vuestro corazón al Señor, Dios de Israel» (Jos 24, 23)
  • El profeta Joel lanza esta llamada a la penitencia: «Oráculo del Señor: Volved a mí de todo corazón , desgarrad vuestros corazónes y no vuestros vestidos, volved al Señor, vuestro Dios» (Jl 2, 12-13)
  • Y también la oración del salmista: «Muéstrame, Señor, tu camino, dame un corazón simple para que tema tu santo nombre» (Sal 88, 11).

El corazón se presenta entonces como el centro y el todo de la persona, la sede de la vida íntima del hombre, pensamiento, memoria, sentimientos, decisiones Es ciertamente el centro decisivo de la personalidad, se comprende por consiguiente la doble posibilidad del corazón de cada uno.

  • abrir el corazón a Dios y a su palabra, unificar el corazón para comprometerse únicamente en el camino de Dios;
  • o, por el contrario, endurecer el corazón y negarse a creer, no confiar en Dios y seguir el propio camino.

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