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Coomaraswamy Inspiração

segunda-feira 28 de março de 2022

      

INSPIRAÇÃO
En el diccionario de Webster la inspiración se define como «una influencia - influencia sobrenatural que califica a los hombres para recibir y comunicar la Verdade   - verdad divina». Esto se expresa en la palabra misma, que implica la presencia de un «pneuma   - espíritu» guía que se distingue del agente   que está «in-spirado», aunque está «dentro» de él, pero que, ciertamente, no está inspirado si sólo está «expresándose a sí mismo». Antes de continuar, debemos despejar el campo   mostrando como los autores modernos han abusado escabrosamente de la palabra «inspirar». Por ejemplo, hemos encontrado dicho que «un poeta u otro artista puede dejar que la lluvia le inspire» [1]. Un abuso tal de las palabras impide que el estudiante aprenda nunca lo que los escritores antiguos pueden haber querido decir realmente. Decimos «abuso» debido a que ni la lluvia, ni nada perceptible por los sentidos, está en nosotros; y la lluvia tampoco es un tipo de pneuma - espíritu. El racionalista tiene derecho a no creer en la inspiración y a no tenerla en cuenta, como puede hacerlo muy fácilmente si está considerando el arte sólo desde el punto de vista estético (aisthesis   - sensacional), pero no tiene ningún derecho a pretender que uno   puede ser «inspirado» por una percepção - percepción sensorial, por la que, de hecho, uno sólo puede ser «afeto - afectado», y a la que uno sólo puede «reaccionar». Por otra parte, la frase del Maestro Eckhart   «inspirado por su arte» es completamente   correcta, puesto que el arte es un tipo de Conhecimento - conocimiento, no algo que pueda verse, sino afín al alma   y antes del soma - cuerpo y del mundo [2]. Nosotros podemos decir propiamente que no sólo «Amor» sino también «Arte» y «Lei - Ley» son nombres del Espíritu.

Aquí no estamos interesados en el punto de vista del racionalista, sino sólo en las fuentes de las que podemos aprender   cómo se explica la operación del artista en una tradición  , que debemos comprender, si queremos comprender sus productos. Aquí un hombre se considera inspirado siempre por el Espírito   Santo - Espíritu sólo (entheos, sc. hypo tou erotos  ). «El Genio insufló tejer en mi corazón (enepneuse phresi daimon)», dice Penélope [3]. Hesíodo   nos dice que las Musas   «insuflaron en mí una voz divina (enepneusan de moi auden thespin)... y me pidieron que cantara a la raza de los Dioses bienaventurados» [4]. Cristo  , «a través de quien todas las cosas fueron hechas», no da testimonio de sí mismo (no se expresa a sí mismo), sino que dice «ego - yo no hago nada por mí mismo, sino como mi Padre   me enseñó, ego - yo hablo» [5]. Dante   escribe, ego - yo soy «uno que cuando Amor (Eros) me inspira (mi spira  ), escucho, y lo expongo de manera tan sabia como Él dicta dentro de mí» [6]. Pues «no hay ningún hablar real   que no dependa de la aletheia - Verdad» [7]. ¿Y quién es («¿Qué sí mismo?») quien habla la «aletheia - Verdad que no puede refutarse»? No este hombre, Fulano, Dante, o Sócrates  , o «ego - yo», sino la synteresis - Sindéresis, el Espíritu Inmanente, el Daimon de Sócrates y de Platón, «que vive en cada uno de nosotros» [8] y «no mira por nada sino la aletheia - Verdad» [9]. Es el «Dios mismo quien habla» cuando nosotros no estamos pensando nuestros propios logismos   - pensamientos sino que somos Sus exponentes, o sacerdotes  .
[...]
Podemos considerar ahora, quizás con menos peligro de malentendidos, el pasaje más largo de Platón sobre la inspiración. «Es un dynamis   - poder divino   que mueve (theia de dynamis, he... kinei)» [10] incluso al rapsoda o al crítico literario, en la medida en que él habla bien, aunque él es sólo el exponente de un exponente. El autor y exponente original, si ha de ser un imitador de realidades y no de meras apariencias, «es habitado y poseído por Dios (entheos, katekomenos)... una sustancia aérea, alada y sagrada (ieron, sánscrito brahma  -); incapaz de componer nunca hasta que ha nacido nuevamente del Dios dentro de él (prin an entheos te genetai) [11], está fuera de sus propias dotes (ekphron), y su propia mente   (nous) ya no está en él [12]; pues todo hombre, mientras retiene esa propiedad es impotente para hacer (poiein) o encantar (chresmodein, sánscrito mantrakr)... Los hombres a quienes dementa, Dios los usa como sus ministros (hyperetai)... pero es el Dios [13] mismo (o theos   autos  ) el que habla, y a través de ellos nos ilumina (phthengetai)... Los autores son sólo Sus exponentes (hermenes) según la manera en la que ellos mismos son poseídos» [14]. Sólo cuando retorna a sí mismo de lo que es realmente una operación sacrificial, el autor ejercita sus propios poderes de juicio; y entonces, en primer lugar, los ejercita para «juzgar los espíritus, si ellos son de Dios», y secundariamente para juzgar su obra, si está de acuerdo con la Visão   - visión o la audición.

El punto más significativo que emerge de este profundo análisis de la naturaleza de la inspiración es el de la función sacerdotal o ministerial del artista. La intención original de las formas inteligibles no era entretenernos, sino literalmente «hacernos recordar». El canto   no es para la aprobación del oído [15], ni la pintura para la del ojo (aunque estos sentidos pueden ser enseñados a aprobar el esplendor de la Verdade - verdad, y puede confiarse en ellos cuando han sido entrenados), sino para efectuar esa transformación de nuestro ser que es el propósito de todos los actos rituales. De hecho, las artes rituales son las más «artísticas», debido a que son las más «correctas», como deben serlo si han de ser efectivas.



Ver online : Coomaraswamy


[1H. J. Rose, A Handbook of Greek Mythology (2ª ed., Londres, 1933), p. 11. Clement Greenberg (en The Nation, 19 de Abril de 1941, p. 481) nos dice que el «pintor moderno deriva su inspiración de los mismos materiales físicos con los que trabaja». Ambos críticos olvidan la distinción establecida entre pneuma - espíritu y hyle - materia. Lo que sus afirmaciones significan en realidad es que el artista moderno puede estar excitado, pero no inspirado.

[2Eckhart, ed. Evans, II.211; cf. Leyes 892B

[3Homero, La Odisea XIX.138.

[4Teogonia - Teogonía 31-32.

[5Jo 8,21-30 - San Juan 8:28; cf. 5:19 y 30, 7:16 y 18 («El que habla por sí mismo busca su propia gloria»). Una columna en Parnassus, XIII (mayo 1941), 189, comenta sobre el desnudo femenino como la «inspiración exclusiva» de Maillol. Eso no es mera verborrea; Renoir no tenía miedo de llamar al pan pan y al vino vino cuando decía con qué pincel pintaba.

[6Purgatorio XXIV.52-54.

[7Fedro 260E; El Banquete 201C (sobre la Verdade - verdad irrefutable).

[8Timeo 69C, 90A.

[9Hippias Mayor 288D-N

[10Ion 533D-N Para el pasaje sobre la inspiración, ver Ion 533D-536D-N La doctrina Platónica sobre la inspiración no es «mecánica» sino «dinámica»; en una teología posterior, devino una cuestión de debate en cual de estas dos maneras el Espíritu mueve al intérprete.

[11Ion 533E, 534B. gignomai se usa aquí en el sentido radical de «entrar en un nuevo estado de ser». Cf. Fedro 279B, kalo genesthai tandothen, «Pueda ego - yo nacer en la Beleza - belleza interiormente», es decir, nacer de la Deidade - deidad inmanente (d hen emin theio), Timeo 90D), auténtica y divina Beleza - belleza (auto to theion kalon, El Banquete 211E). Los equivalentes del Nuevo Testamento son «en el Espíritu» y «nacido de nuevo del Espíritu».

[12Ion 534B. «La locura que viene de Dios es superior a la cordura que es de origen humano» (Fedro 244D, 245A). Cf. Timeo 71D-72B, Leyes 719C; y Maitri Upanishad VI.34.7, «Cuando uno alcanza la dementación, eso es el último paso». El tema necesita una explicación más amplia; brevemente, lo supralógico es superior a lo lógico, y lo lógico es superior a lo ilógico.

[13«El Dios» es el Espíritu Immanente, el Daimon, Eros. «Él es un hacedor (poietes) tan realmente sabio (sophos) que es la causa del hacer en otros» (El Banquete 196E). La voz es «enigmática» (Timeo 72B), y la poesía, por lo tanto, es «naturalmente enigmática» (Alcibíades II 147B), de manera que en la «Gordon Estado Primordial - revelación» (la escritura, sánscrito sruti, «lo que ha sido escuchado») nosotros vemos «a través de un Espelho - espejo obscuro» (hen ainigmati, I Corintios 13:12). Debido a que la adivininación es de una aletheia - Verdad que no puede verse directamente (sánscrito, sakshat ) (con las facultades humanas), el decidor de la Verdade - verdad debe hablar en símbolos (ya sean verbales o visuales), que son reflejos de la aletheia - Verdad; es tarea nuestra comprender y usar los símbolos como soportes de theoria - contemplación y con miras a una «anamnesis - recordación». La theoria - contemplación es «especulación» debido a que los símbolos son cosas que se ven «a través de un Espelho - espejo».

[14Ver Ion 534, 535. Se han citado pasajes afines en las notas 82-84. Las últimas palabras se refieren a la diversidad de los dones del pneuma - espíritu; ver I Corintios 12:4-11.

[15«Lo que nosotros llamamos “Louvores - cantos”... son evidentemente “encantaciones”, seriamente diseñadas para producir en las almas esa armonía de la que hemos estado hablando» (Leyes 659E; cf. 665C, 656E, 660B, 668-669, 812C, República 399, 424). Tales encantaciones se llaman mantras en sánscrito.