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WHAT IS CIVILISATION ?

Coomaraswamy : metanoia

On Being in One’s Right Mind

mercredi 23 mai 2018

Extrait des pages 33-35

Español

Μετάνοια (Metanoia) [1], traducido usualmente por « arrepentimiento », es literalmente « cambio de mente? », o metamorfosis intelectual. Platón no usa la palabra (para el verbo?, ver Eutidemo 279C), pero ciertamente conoce la cosa? : por ejemplo, en República 514 sig., los valores de aquellos que han visto la luz? se transforman completamente, y, en Leyes 803C-804A, se nos dice que aquellos que han realizado su verdadera relación con Dios y su de-pendencia real? de Él « pensarán (διανοεομαι) de otro modo? a como lo hacen ahora », y que « conviene a nuestros discípulos ser? de esa misma manera (nueva) de pensar? » ; cf. la palabra de San Agustín, reformamini in movitate mentis (Confesiones XIII. 13). Además, Platón distingue entre « comprender » (συνιεναι) y « aprender » (μανϋάνειν) como entre el conocimiento? y la ignorancia? relativa (Eutidemo, 278A) ; y el Pastor de Hermas ciertamente no se equivoca en cuanto al significado? real de « metanoia » cuando dice que « El arrepentimiento es una gran comprensión » (το μετανοησαι. σύνεσίς έστιν μεγάλη), y, de hecho, una transformación desde el estado? del necio (αφρων) al del poseído de intelecto? (νοΰς, Māndūkya Upaniṣad IV.2.1, 2). De la misma manera Hermes (Lib. I.18) opone « metanoia » a « agnoia » ; esta « agnoia » (ignorancia), en Lib. XIII.7b, es el primero de los « tormentos irracionales de la materia? », de la misma manera que en la serie nidāna budista la ignorancia es la fuente primaria de todos los males [2].

Ciertamente, es desafortunado que nuestra palabra « arrepentimiento » traduzca μεταμέλεια (metameleia) más bien que μετάνοια (metanoia) ; pues la última palabra implica mucho más que el significado meramente moral? de pesar por el error pasado. El hombre? que se ha « convertido » realmente, es decir, que se ha dado? la vuelta (τρέπω, στρέφω), no tendrá tiempo para darse al castigo de sí mismo, y si se impone penalidades no será a modo de penitencia, sino (1°) como una disciplina? semejante a la de un atleta que se entrena, y (2°) en imitación de la pobreza divina. Sobre este nivel de referencia, no puede haber ningún lugar? para el recuerdo o el pesar por los errores pasados, errores a los que son propiamente aplicables las palabras, « Dejad que los muertos entierren a sus muertos », donde los « muertos » son el « hombre viejo », que ahora ya no existe para aquellos que pueden decir con San Pablo, vivo autem, jam non ego?. « A un tal, ciertamente, ya no le atormenta el pensamiento, ¿por qué no he hecho yo lo correcto ? ¿por qué he hecho yo lo equivocado ? » (Taittirīya Upaniṣad II.9). Llega así un punto en el ascenso de Dante en el que dice, « Non mi ri-corda » (Purgatorio, XXXIII.91). Y, ciertamente, ¿cómo el que ha cesado de ser alguien recordaría o lamentaría lo que « él » había hecho cuando « era » alguien ? Sólo cuando retorna, y si retorna, del estado unitivo a « sí mismo », puede recordar o lamentar de nuevo.

Así pues, Το μετάνοησαι = το συνιέναι (to metanoesai = to sunienai) es llegar a una « comprensión con ». Acentuamos la palabra « con », porque para comprender los problemas implícitos es esencial recordar, lo que puede pasarse por alto fácilmente, que todas las palabras que contienen las preposiciones co- o con-, cum, συν, sam-, y todos los términos tales como « auto-control », « auto-gobierno », y « auto-posesión » (= com-postura), implican una relación entre dos cosas (cf. Platón, República, 431A, B, 436B), cosas que son, en último? análisis, respectivamente humana y divina. Por ejemplo, « Cuanto estás libre de ti mismo, entonces estás Auto-controlado (dines selbes gewaltic = έγχρατης έαυτοΰ = svarājan, y Auto-controlado estás Auto-poseído (dines selbes eigeii), y Auto-poseído, poseído de Dios (ist got dïn eigen) y todo? lo que Dios ha hecho » (Maestro Eckhart?, ed. Pfeiffer, p. 598) [3]. Todo esto se aplicará a σύνεσις (sunesis), συνουσία (sunousia), y σύννοια (sunnoia), a los verbos σύνειμι (suneimi) y σύνιημι (suniemi), « estar? junto con » y « juntarse con », al sánscrito « sam-ādhi », « sín-tesis » o « com-postura », y a los verbos sambhū, sampad, samgam, sami, etc., todos los cuales implican con-greso y unificación, un « devenir uno? » (eko bhū) en el sentido? erótico no menos que en los demás sentidos ; cf. τελεω (teleo), ser perfecto, casarse o morir.

En otras palabras, la « gran comprensión » es un tipo? de síntesis y de acuerdo (sánscrito samdhi, samādhi, samjñāna), por el que se resuelve nuestro conflicto interno, o como lo expresan también los textos sánscritos, en los que « se sueltan todos los nudos del corazón ». Si preguntamos, ¿un acuerdo de qué con qué ?, la respuesta será evidente : unanimidad (ομόνοια) [4] de las partes peor y mejor, de las partes humana y divina en nosotros, en cuanto a cual debe gobernar (Platón, República 432C) ; « asimilación del conocedor con lo que ha de conocerse (τω κατανοουμενω το κατανοούν έξομοίωσις), de acuerdo con la naturaleza? arquetípica, y venida a ser en esta semejanza » (Platón, Timeo 90D, cf. Bhagavad Gītā XIII.12-18, jñeyam... anādimatparam brahma...), « semejanza que ahora comienza a formarse de nuevo en nosotros » (San Agustín, De spir. et lit. 37) ; con-scientia con nuestra « parte? divina », cuando se han calmado las dos partes del alma? mortal y la tercera parte del alma se mueve así para que nosotros seamos « de una única mente con nuestro Sí mismo real » (σύννοιαν αύτός αυτω άφικόμενος), obteniendo así el conocimiento verdadero en lugar de nuestra opinión (República 571, 572). En términos indios, esto es también el acuerdo marital, o la unanimidad del sí mismo elemental (bhūtātman, śarīra ātman?) con el Espíritu solar presciente (prajñātman, aśarīra ātman) en una unión que trasciende la consciencia? de un adentro o de un afuera (Brhadāranyaka Upaniṣad IV.3.21) ; en otras palabras, la fusión del Rey Exterior? con el Sabio Interior, del Regnum con el Sacerdotium.

Así pues μετάνοια (metanoia) es la transformación de la totalidad del ser de uno ; desde el pensamiento humano a la comprensión divina. Una transformación de nuestro ser, pues como dijo Parménides, « Ser y conocer son uno y lo mismo » (Diels, Fr. 18.5), y « Nosotros venimos a ser de tal material como eso sobre lo que la mente está establecida » (Maitri Upaniṣad VI.34.3). Arrepentirse es devenir otro hombre, un hombre nuevo. Que esto era la comprensión de San Pablo, está claro en Efesios 4:23, « Sed renovados en el espíritu de vuestra mente » (άνανεοΰσϋαι δε τω πνεύματι τοΰ νοος ύμών).

Original

Μετάνοια, [5] usually rendered by ’repentance’, is literally ’change of mind’, or intellectual metamorphosis. Plato does not use the word (for the verb, see Euthydemus, 279c), but certainly knows the thing : for example, in Republic, 514F, the values of those who have seen the light are completely transformed, and, in Laws, 803C-804A, we are told that those who have realised their true relation to and actual de-pendence on? God will be ’thinking (διανοέομαι) otherwise than they do now’, and that ’it behooves our fosterlings to be of that same (new) way of thinking’ ; cf. St. Augustine’s reformamini in novitate mentis (Confessions, XIII.13). Further, Plato distinguishes ’understanding’ (συνιέναι) from ’learning’ (μανδάνειν) as knowledge from relative ignorance (Euthydemus, 278A) ; and the Shepherd of Hermas is certainly not misinterpreting the real meaning of μετάνοια when he says that ’Repentance is a great understanding’ (τό μετανοήσαι. .. συνεσίς έστιν μεγάλη), and, in fact, a transformation from the state of the fool (άφρων) to that of one possessed of intellect (νούς, Mandūkya Upaniṣad. IV.2.1, 2), In the same way Hermes (Lib. I.18) opposes μετάνοια to άγνοια, this ’ignorance’ being, in Lib. XIII. 7b, the first of the ’irrational torments of matter’, just as in the Buddhist nidāna series it is the primary source of all evils. [6]

It is, indeed, unfortunate that our word ’repentance’ translates μεταμέλεια rather than μετάνοια ; for the latter word imports far more than the merely moral meaning of regret for past error. The man? who has really been ’converted’, i.e., turned round (τρέπω, στρέφω), will have no time to spend in punishing himself, and if he does impose hardships on himself it will not be by way of penance, but (1) as a discipline like that of an athlete in training and (2) in imitation of the divine poverty. On this level of reference there can be no room for remembrance of or sorrow for past errors, to which the words, ’Let the dead bury their dead’, are properly applicable, the ’dead’ being the ’old man’ who is now no more for those who can say with St. Paul, vivo autem, jam non ego. ’Such an one, verily, the thought does not torment, Why have I not done the right ? Why have I done wrong ?’ (Taittiṛīya Up. II.9). So there comes a point in Dante’s ascent at which he says ’Non mi ricorda’ (Purgatorio, XXXIII. 91). How, indeed, should one who has ceased to be anyone either recall or regret what ’he’ had done when he was someone ? It is only when and if he returns from the imitive state to ’himself’ that he can again remember or regret.

To μετανοήσαι = το συνιέναι is, then, to come to an understanding with. We stress the word ’with’, because in order to grasp the problems involved it is essential to remember, what can easily be overlooked, that all words containing the prepositions co- or con-, cum, σύν, sam-, and all such terms as ’self-control’/ ’self-government’, and ’self-possession’ (= com-posure)/ imply a relation between two things (cf. Plato, Republic, 431A, b, 436E), which two are, in the last analysis, respectively human and divine. For example, ’When thou art rid of self, then art thou Self-controlled (dīnes selbes gewaltic — έγχρατής έαυτού = svarājan), and Selfcontrolled art Self-possessed (dīnes selbes eigen), and Self-possessed, possessed of God (ist got din eigen) and all that he has ever made’ (Meister Eckhart, Pfeiffer/ p.598). [7] All of this will apply to σύνεσις, συνουσία, and σύννοια, to the verbs σύνειμι and σύνιημι, to ’be together with’ and ’come together with’, to Sanskrit sam-ādhi, ’syn-thesis?’ or ’com-posure’ and the verbs sambhū, sampad, samgam, sami, etc., all implying con-gress and unification, a ’becoming one’ (eko bhū) in the erotic no less than in other senses, cf. τελέω, to be perfected, to marry, or to die.

In other words, the ’great understanding’ is a kind of synthesis? and agreement (Skr. samdhi, samādhi, samjñāna), by which our internal conflict is resolved, or as the Sanskrit texts also express it, in which ’all the knots of the heart are loosed’. If we ask, an agreement of what with what ? the answer will be evident : unanimity (όμόνοια) [8] of the worse and better, human and divine parts of us, as to which should rule (Plato, Republic, 432c) ; ’assimilation of the knower with the to-be known (τφ κατανοουμένφ τό κατανοούν έξομοίωσις), in accordance with the archetypal nature, and coming to be in this likeness’ (Plato, Timaeus, 90D, cf. Bhagavad Gītā, XIII. 12-18, jñeyan . . . anādimatparam brahma . . .), ’which likeness begins now again to be formed in us’ (St. Augustine, De spir. et lit. 37) ; con-scientia with our ’divine part’, when the two parts of the mortal soul have been calmed and the third part of the soul is so moved that we are ’of one mind with our real Self’ (σύννοιαν αύτός αύτφ άφικόμενος), thus obtaining true knowledge in the stead of our opinion (Republic, 571, 572). In Indian terms this is also the marital agreement, or unanimity of the elemental self (bhūtāt-man, śanra ātman) with the prescient solar Spirit (prajñātman, aśarīra ātman) in a union transcending the consciousness of a within or a without (Brhadāranyaka Up. IV. 3. 21) ; in other words, the fusion of the Outer King with the Inner Sage, the Regnum with the Sacerdotium.

Μετάνοια is, then, a transformation of one’s whole being ; from human thinking to divine understanding. A transformation of our being, for as Parmenides said, ’To be and to know are one and the same’ (Diels, Fr. 18.5), and ’We come to be of just such stuff as that on which the mind is set’ (Maitri Up, VI. 34. 3). To repent is to become another and a new man. That this was St. Paul’s understanding is clear from Ephesians, 4:23, ’Be ye renewed in the spirit of your mind’ (άνανεοϋσδαι δέ τφ πνευματι τού νοός ύμων).


Voir en ligne : WHAT IS CIVILISATION ?


[1Cf. Hans Pohlmann, Die Metanoia ais Zentralbegriff der christlichen Frommigkeit (Leipzig, 1938) ; también, Fr. Tucker, Syneidesis-Conscientia (Jena, 1928).

[2Ver referencias en el PTS. Pali Dictionary, s.v. paticca-samuppāda ; y Gerda Hartmann en Journal of the American Oriental Society, Vol. 60, (1940), 356 sig.

[3Para poner de relieve el significado distinguimos entre « sí mismo » y « Sí mismo », como se hace comúnmente en las traducciones del sánscrito para distinguir entre el sí mismo mortal y su Sí mismo inmortal ; estos dos « sí mismos » corresponden al « alma » mortal e inmortal de Platón, y al « alma » y « espíritu » de San Pablo, donde la primera es ese « alma » que nosotros debemos « odiar » si queremos ser discípulos de Cristo.

[4« A γάρ ό θεός διδάσκει, αΰτώ γΐγνεται όμονοεΐν », Jenofonte, Occ. XVII.3. Pues nosotros participamos entonces en su πρόνοια = sánscrito prajñāna, Providencia o Presciencia.

[5Cf. Hans Pohlmann, Die Metanoia ais Zentralbegriff (ter christlichen Frommigkeit, Leipzig, 3938 ; also, Fr. Tucker, Syneidesis-Conscientia, Jena, 1928.

[6See references in PTS Pali Dictionary, s.v. paticca-samuppāda ; and Gerda Hartmann in Journal of the American Oriental Society, Vol. 60, (1940), 356f.

[7To bring out the meaning we distinguish ’self’ from ’Self’, as is commonly done in translation from Sanskrit to distinguish the mortal from its immortal Self ; these two ’selves’ corresponding to Plato’s mortal and immortal ’soul’, and to St. Paul’s ’soul’ and ’spirit’, the former being that ’soul’ that we must ’hate’ if we would be Christ’s disciples.

[8’A γάρ ό θεός διδάσκει, αΰτώ γίγνεται όμονοεΐν’, Xenophon, Occ. χνπ. 3· For we then participate in his πρόνοια = Skr. prajñāna, Providence or Prescience.