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SUFISMO E TAOÍSMO

Izutsu (ST:142-144) – Onisciência

EL AGUA DE LA VIDA

segunda-feira 22 de agosto de 2022, por Cardoso de Castro

    

IZUTSU  ,Toshihiko. Sufism and Taoism. Berkeley  : University of California Press, 1984, p. 142-144

    

Suárez Girard

Inmediatamente después de afirmar que «Dios es latif  », el Corán declara que «Dios es khabir  », es decir que Dios tiene información sobre todas las cosas. También este punto tiene un significado muy especial para Ibn Arabi  . Si latif es una referencia a la relación de lo Absoluto con las exterior - cosas externas que existen en el mundo, khabir remite a la relación de lo Absoluto con lo «interior», con la consciencia de todos aquellos seres que la poseen. Lo Absoluto, en otras palabras, no sólo impregna todas las cosas que existen exteriormente en el mundo, sino que se encuentra en el interior de todos los seres que poseen consciencia y constituye la realidad interna de la actividad de la consciencia.

Lo Absoluto es omnisciente, y Su conocimiento es eterno. Por lo tanto, en este sentido, todo sin excepción es conocido por lo Absoluto en la eternidad. Pero además de este tipo de Conocimiento eterno, lo Absoluto penetra también en el interior de cada uno de los seres dotados de consciencia y conoce las cosas a través de los órgãos dos sentidos - órganos de cognición propios de esas cosas. Si se considera la cuestión desde la perspectiva opuesta, o sea humana, se advertirá que todas las cosas que el hombre cree ver u oír son en realidad cosas que lo Absoluto que reside en su interior ve y oye a través de sus órgãos dos sentidos - órganos sensoriales.

Ibn Arabi denomina este último tipo de Conocimiento (a diferencia del Conocimiento «absoluto», ilm   mutlaq) Conocimiento «experimental» (ilm dhawqiy o ilm an ikhtibar). Según él, el versículo coránico: «Ciertamente, os pondremos a prueba para saber» (XLVII, 31) se refiere precisamente a este tipo de Conocimiento. De otro modo, carecería totalmente de sentido el que Dios dijera «para saber», ya que Dios lo sabe (por Conocimiento «absoluto») todo desde siempre. El versículo es significativo porque se refiere al Conocimiento «experimental».

Es característico del Conocimiento «experimental», que es evidentemente un fenómeno temporal (hadith), el hecho de que requiera necesariamente un órgano de cognición a través del cual pueda ser alcanzado. Sin embargo, puesto que Dios no tiene órgãos dos sentidos - órganos, la cognición se opera mediante los órgãos dos sentidos - órganos de los indivíduos - seres individuales, si bien, como sabemos por el principio de latafa, las cosas que exteriormente aparecen como órgãos dos sentidos - órganos humanos no son sino diversas formas fenoménicas que adopta lo Absoluto.

Dios [en el Corán] Se califica a Sí mismo   con la palabra khabir, que se refiere al que sabe algo por experiencia personal. Ello nos remite al versículo coránico: «Ciertamente, pondremos a prueba a estas gentes para saber». La palabra «saber» se refiere aquí al tipo de conocimiento que puede obtenerse a través de la experiencia personal. Así, Dios, pese al hecho de que conozca [eternamente] todas las cosas tal como son realmente, dice de El mismo que «obtiene Conocimiento» [de forma no absoluta]... Y distingue de este modo entre el Conocimiento «experimental» y el Conocimiento «absoluto».
El Conocimiento «experimental» está condicionado por las facultades de cognición. Dios lo afirma diciendo de Sí mismo que El es las facultades cognitivas del hombre. De este modo, El dice [en una Tradición  ]: «Soy su oído», siendo el oído una de las facultades del hombre, «y su vista», siendo la vista otra de las facultades del hombre, «su lengua», siendo la lengua un miembro corporal del hombre, «y sus pies y manos». Y vemos que menciona en esta explicación no sólo las facultades del hombre, sino también los miembros corporales [y se identifica con ellos]. Dado que el hombre, al fin y al cabo, no es sino dichos miembros y facultades, la propia realidad interna de lo que llamamos hombre es [según esta Tradición] lo Absoluto. No obstante, ello no significa que el «siervo» [o sea el hombre] sea el «amo» [o sea Dios]. Todo ello se debe al hecho de que las relaciones en sí son esencialmente distintas unas de otras, pero la [Esencia] a la que se atribuyen no puede distinguirse [o sea dividirse]. Hay una única Esencia en todas las relaciones. Y esa Esencia singular posee diversas relaciones y diferentes atributos.

Original

The Qoran  , immediately after stating that ‘God   is latif’, declares that ‘God is khabir, that is, God has information about everything. [143] This, too, has a very special significance for Ibn Arabi. If the latif is a reference to the relation of the Absolute with the external things existing in the world, the khabir refers to the relation of the Absolute with the ‘interior’ i.e., consciousness  , of all those beings that possess consciousness. The Absolute, in other words, not only pervades all things that exist outwardly in the world, but runs through the interior of all beings possessed of consciousness and constitutes the inner reality of the activity of consciousness.

The Absolute is Omniscient, and His Knowledge is eternal. So, in this sense  , all without exception are known to the Absolute from eternity. But in addition to this kind of eternal Knowledge, the Absolute also penetrates into the interior of each one of the beings endowed with consciousness and knows things through the organs of cognition   peculiar to those things. If one looks at the matter from the opposite, i.e., human, side, one will find that all those things that man thinks he sees or hears are in reality things that the Absolute residing in his interior sees and hears through his sense organs.

This latter kind of Knowledge is called by Ibn ‘Arab! — in contrast to the ‘absolute’ Knowledge (‘ilm mutfaq) — the ‘experiential’ Knowledge (‘ilm dhawqiy or ‘ilm ‘an ikhtibar). According to him, the Qoranic verse: ‘Surely We will try you in order to know’ (XLVII, 31) refers precisely to this kind of Knowledge. Otherwise, it would be completely meaningless for God to say ‘in order to know’, because God knows (by the ‘absolute’ Knowledge) everything from the beginning. The verse is meaningful because it concerns the ‘experiential’ Knowledge.

It is characteristic of the ‘experiential’ Knowledge, which is evidently a temporal phenomenon (hadith), that it necessarily requires an organ of cognition through which it is obtained. Since, however, God has no organs, the cognition is operated through the organs of individual beings, [1] although, as we know by the principle of latafah, the things that outwardly appear as human organs are nothing other than various phenomenal forms assumed by the Absolute itself.

God (in the Qoran) qualifies Himself by the word khabir, that is, one who knows something by personal experience. This applies to the Qoranic verse: ‘Surely We will try these people in order to know’. The words ‘to know’ here refer to the kind of Knowledge obtainable through personal experience. Thus God, despite the fact that He (eternally) knows everything as it really is, describes Himself as ‘obtaining Knowledge’ (in an non-absolute way)... And he distinguishes thereby between ‘experiential’ Knowledge and ‘absolute’ Knowledge.
The ‘experiential’ Knowledge is conditioned by the faculties of cognition. God affirms this by saying of Himself that He is the very cognitive faculties of man. Thus He says (in a Tradition), ‘I am his hearing’, hearing being one of the faculties of man, ‘and his sight’, sight, being another of man’s faculties, ‘and his tongue’, tongue being a bodily member of man, ‘and his feet and hands’. And we see, He mentions in this explanation not only faculties of man, but even goes   to the length of mentioning bodily members (and identifies Himself with them). And since man is after all no other than these members and faculties, the inner reality itself of that which is called man is (according to this Tradition) the Absolute. This, however, is not to say that the ‘servant’ (i.e., man) is the ‘master’ (i.e., God) [2]. All this is due to the fact that the relations in themselves are essentially distinguishable from each other, but the (Essence) to which they are attributed is not distinguishable (i.e., divisible). There is only one single Essence in all the relations. And that single Essence is possessed of various different relations and attributes.

Ver online : Toshihiko Izutsu


[1In truth, however, the things that are called the organs of cognition in man are nothing other than particular phenomenal forms assumed by the Absolute itself. We know this by the above-explained principle of lafafah.

[2i.e., the He-ness (inmost essence) of‘servant’, considered independently of the relation of servant-ness, is the Absolute as considered independently of the relation of its being God and Master. But, of course, the essence of ‘servant’ qua ‘servant’, i.e., considered in his servant-ness, is not ‘master’ qua ‘master’. -al-Qashani p. 240.