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SELECTED PAPERS METAPHYSICS

Coomaraswamy : marionnette - puppet

LILA

lundi 5 mars 2018

Original

The two notable Buddhist references to the human? puppet (S 1.134, Therigatha II.390 ff.) ignore the Puppeteer, their only purpose being to show that the puppet is a composite and evanescent product of causal concatenation, not to be regarded as one’s Self. Riimi apostrophises, “O ridiculous puppet, that leapest out of thy hole (box), as if to say I am? the lord of the land,’ how long wilt thou leap ? Abase thyself, or they will bend thee, like a bow” (Rumi Rûmî
Roumi
Rumi
Ǧalāl al-Dīn Rūmī ou Djalal ed-Din Rûmi ou Djalal-e-Din Mohammad Molavi Rumi ou Djalaleddine Roumi, ou Jalaloddin Rumi (1207-1273), mystique persan.
, Divan, Ode xxxvi) ; ridiculous, because “Whoso hath not escaped from (self-)will, no will hath he” (ibid., Ode xiii). Here “they” refers to the contrary pulls of the affections, instincts, likes, and dislikes by which the animal man, by no means self-moving, “is dragged this way or that,” to good or evil as the case may be (Plato Platão
Platon
Plato
Platón
Platão (grego Πλάτων, Platon) (427-348 aC)
, Laws 644D, echoed in Hermes, Lib. xvi.14). Cf. Aristotle Aristóteles
Aristote
Aristotle
Ἀριστοτέλης (384-322 aC)
, De anima III.10 (433a), “Appetite produces unaccountable (παρά τον λογισμόν) movement : for επιθυμία is a kind of appetite, and reason (νους) is never wrong.”

We, in fact, resent the mechanistic interpretation of our individuality only because we identify our being with the “little self” of the puppet, and not with that of the Great Self of the Puppeteer. Man, Per sua diffalta . . . ed in affanno cambio onesto riso e dolce gioco (Dante Dante Dante Alighieri (Durante degli Alighieri), poète, homme politique et écrivain florentin (1265-1321). , Purgatorio xxviii.95, 96) ! What is really meant to be God’s toy and dance accordingly is to have made His will our own ; to play with him on the stage rather than for ourselves ; and at the same time to share his point of view who looks on from above, or from the stalls, or from the sidelines (according to the metaphor) ; to have become no longer the victims, but the spectators of our own fate.

[D. B. Macdonald, Hebrew Philosophical Genius, p. 135, observes that “the puppets self-conscious and have a certain choice as to which cord they will allow to draw them.” The choice lies between the life of instinct and the “reasonable” (κατα λόγον) life ; but in saying this we must remember that when Plato says guided by Reason” he means “doing the will of God” and not a merely common sense or pragmatic “behavior” ; we mean by “reason” what he calls “opinion.”]

Español

Las dos notables referencias budistas a la marioneta humana (Samyutta Nikāya I.134, Therigāthā, II.390 sig.) ignoran al Marionetero, pues su único propósito es mostrar que la marioneta es un producto compuesto y evanescente de la concatenación causal, que no ha de ser considerado como el Sí mismo de uno. Rūmi apostrofa, « Oh ridícula marioneta, que saltas fuera de tu agujero (caja), como clamando a voz en grito “yo soy el señor de la tierra”, ¿cuánto durará tu salto ? Abátete a ti mismo, o ellos te doblarán, como se dobla un arco » (Rūmi, Diwan, Oda XXXVI) ; ridícula, porque « Quien no ha escapado de la (auto-) voluntad, no tiene voluntad » (ídem, Oda XIII). Aquí « ellos » se refiere a los impulsos contrarios de las afecciones, instintos, gustos y disgustos por los que el animal hombre, que no es movedor de sí mismo, « es arrastrado a esta vía o aquella », al bien o al mal según pueda ser el caso (Platón, Leyes 644D, cotejado en Hermes, Lib. XVI.14). Cf. Aristóteles, De anima III. 10 (433a), « El apetito produce movimientos inexplicables (παρα τον λογισμόν) : pues επιθυμία es un tipo de apetito, y la razón (νους) nunca yerra ».

De hecho, a nosotros nos ofende la interpretación mecanicista de nuestra individualidad solo porque identificamos nuestro ser con el « pequeño sí mismo » de la marioneta y no con el del Gran Sí mismo del Marionetero. ¡El hombre, Per sua diffalta... ed in affanno cambio onesto riso e dolce gioco (Dante, Purgatorio XXVIII.95, 96) !. Lo que realmente se entiende por ser el juguete de Dios, y danzar en consecuencia, es haber hecho nuestra Su Voluntad ; es jugar con Él, en vez de con nosotros mismos, en la escena ; y al mismo tiempo compartir su punto de vista que contempla desde arriba, o desde el patio de butacas, o desde los palcos (según sea la metáfora) ; es haber devenido no más las víctimas, sino los espectadores de nuestro propio fatum.

[D. B. Macdonald, Hebrew Philosophical Genius, p. 135, observa que « las marionetas son conscientes de sí mismas y tienen una cierta elección en cuanto a cuál cuerda permitirán que les arrastre ». La elección está entre la vida del instinto y la vida « racional » (κατά λόγον) ; pero al decir esto debemos recordar que cuando Platón dice « guiado por la Razón » entiende « haciendo la voluntad de Dios » y no un sentido meramente común o un « comportamiento » pragmático ; por « razón » nosotros entendemos lo que él llama « opinión »].


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