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Coomaraswamy Impermanência

segunda-feira 28 de março de 2022

    

«SÓCRATES É VELHO» IMPLICA QUE «SÓCRATES É»?

ANATTA  
Así pues, el significado de las palabras «Sócrates   es viejo» dependerá en parte del universo   de discurso en el que se dicen. Para el filósofo en cualquier sentido tradicional no significarán que Sócrates «es». Pues no es un descubrimiento nuevo del positivismo   moderno que yo «es meramente un nombre para una serie de eventos atómicos»; esta es una doctrina tradicional, integral a la Philosophia   Perennis, y de antiguedad desconocida. En palabras de Platón  : «Aunque un hombre es llamado siempre «él mismo», sin embargo, él no es nunca tal que retenga las mismas propiedades en «él mismo»; él está deviniendo siempre un hombre nuevo, no solo en su cuerpo sino en su alma  , puesto que nada de su disposición moral (ta êthos  ), opiniones, epithymia   - deseos, prazer - placeres, dor   - dolores o temor - temores permanece nunca lo mismo en un individuo (ekasto), ni nosotros somos nunca los mismos respecto del contenido de nuestro conocimiento» (Banquete   207DE, 208A); y así, dice también, «pertenece naturalmente a todo lo que es compuesto (synthetos) sufrir una disolución correspondiente», y solo a un ser real   e inmutable pertenece ser y permanecer siempre él mismo; de modo que las cosas que se nombran, tales como los hombres, el caballo o los vestidos, aunque nombrarlas parece implicar que ellas «son», ellas no son realmente essência - esencias y nunca son las mismas; esto se aplica a todo lo que es perceptible por los sentidos, y solo de las substancias simples e invisibles puede decirse propiamente que ellas «son» (Fedón   78C-79A). Similarmente para Plutarco  : «Nadie permanece una persona, ni es una persona. y si él no es la misma persona, no tiene ningún ser permanente, sino que su naturaleza misma cambia según una personalidad sucede en él a otra. Nuestros sentidos, por ignorancia de la realidad (esse - to on, lo que «es»), nos dicen falsamente que lo que parece ser, es» (Moralia 392DE, cf. Filón  , De cherubim 113 sig.). Y así «el alma presa de divino descontento no puede reposar su comprensión en nada que tenga nombre. Debemos tener símbolos (gelichnusse), (pero) nuestra comprensión de ellos es totalmente diferente de la cosa como ella es en sí misma y como ella es en Dios. Yo siempre tengo ante mi comprensión esta pequena palabra, quasi, «como»; los ninos en la escuela la llaman un «adjetivo» (biwort) (Maestro Eckhart  , ed. Pfeiffer, pp. 552, 331-332, 271). De hecho, el lenguaje (por muy «científico» que sea), está esencialmente condicionado por «la filosofía del «Como si»»; y esto lo pasan por alto los fundamentalistas y una mayoría de científicos para quienes toda comunicación es solo de hechos literales, el «pan solo» de la conversación [1].

En la India se ha mantenido consistentemente que nuestro verdadero Sí mismo   solo puede describirse por una negación de todas las cualidades (relaciones) que pueden predicarse de él. Esta via remotionis, representada por el neti neti [2] de las Upanixades   - Upanishads, y por el axioma   de que el nacimiento y la muerte   son correlativos inseparables, está fuertemente desarrollada en el budismo  , donde nos encontramos con un análisis repetido de la «personalidad» (atta-bhava) en los términos de sus cinco   componentes psicofísicos, a cada uno de los cuales, debido a su impermanencia (anicca  ), se le aplican las palabras «eso no es mi Sí mismo» (na me so atta) (Nikayas, passim), y donde se recalca que «todo lo que ha nacido, ha venido a ser (bhutam), y es compuesto, es una cosa naturalmente corruptible» (palokadhamma, Digha Nikaya II. 118). Así pues, quienquiera que comprende las cosas «como devinientes» (yatha-bhutam), es decir, en la secuencia natural de causas y efectos, no preguntará: ¿Qué «era» yo, Qué «soy» yo, o Qué «seré» yo? (Samyutta Nikaya II.26, 27). Esta es la doctrina familiar de anatta, es decir, que no hay ningún «sí mismo» reconocido en los constituyentes de la personalidad, que no son nada sino una cadena de factores causalmente determinados. Al mismo tiempo, al adepto budista (Arhat  ), no menos que al Despierto consciente de que ««yo» no soy nada de un alguien en ninguna parte» (Anguttara Nikaya II.177), «ni «brahman  », ni «príncipe», ni «granjero», ni nadie en absoluto» (Sutta-Nipata 455), le está permitido decir «yo» por conveniencia — como un Bertrand Russell   podría hacerlo, aunque él sabe que «él» no es nada sino una serie de eventos que ha tenido un punto de comienzo en el tiempo y que llegará a un fin; el maestro budista posiblemente no pueda ser comprendido por un personalista inensenado, pero hay poco peligro de que no sea comprendido dentro de la comunidad de discurso [3] a la que pertenece, es decir, la de la orden monástica, o aún por los seglares instruidos.



Ver online : Coomaraswamy


[1De aquí el supuesto conflicto entre ciencia y religión; cf. Coomaraswamy, «Coomaraswamy Gradação I - Gradación y Evolución: I», Isis, XXXV (1944), 15-16; y «Coomaraswamy Gradação II - Gradación y Evolución: II», Isis, XXXVIII (1947), 87-94.
El «pan solo» del discurso basta para todos los «propósitos prácticos» en nuestro mundo moderno de «realidad empobrecida», pero no es suficiente para la expresión o comunicación de la totalidad de la experiencia humana, de la que solo una parte es reconocida por la «ciencia».

[2Es decir, a todo lo que puede predicarse del Sí mismo, en tanto que distinto de sus accidentes, la respuesta es «No, no». Neti es «no» en las citas.

[3Comunidad, o universo de discurso: Sánscrito samdháya-sambhása, sahitya o samgha, todos etimológicamente emparentados con sintesis. La naturaleza de un universo de discurso está bien ilustrada por una glosa citada por el Maestro Eckhart (ed. Evans, II, 65): «Nadie puede comprender o ensenar los escritos paulinos a menos que sea de la misma mente en la que Paulo Apostolo - San Pablo hablaba y escribía», o por la de William Law: «Para que tú conozcas las verdades de Jacob Boehme debes estar donde él estaba». Esto tiene una importante incidencia sobre el problema de la traducción, para la que un conocimiento de la gramática solo, por muy erudito que sea, es una cualificación inadecuada. La traducción real solo es posible cuando el traductor ya ha experimentado (erlebt) por sí mismo algo de eso que su autor está comunicando.