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Acerca del alma & Acerca del destino

Alexandre de Afrodísias (AD:C13) – aquilo que depende de nós

ACERCA DO DESTINO

sexta-feira 7 de janeiro de 2022

The Philosophy of the Commentators, 200-600 AD: A Sourcebook. Vol. 1: Psychology

García Valverde

13. Y siendo así este asunto, ni siquiera hacen el amago de mostrar que es preservado por parte? de quienes dicen que todo sucede por el destino? (saben, efectivamente, que pondrían sobre sí una tarea imposible); pero, tal como en el caso de la fortuna? ellos intentan inducir a quienes los escuchan a creer que salvan el acaecer fortuito? de algunas cosas? sosteniendo un cierto significado? 10 distinto del término fortuna, así hacen también con lo que depende de nosotros. En efecto, eliminando la posesión de parte del hombre? de la facultad de elegir y hacer cosas contrarias, plantean que depende de nosotros aquello que ocurre por 15 medio? de nosotros; y ello porque, según dicen, siendo diversas y diferentes las naturalezas de las cosas que existen y devienen (de hecho, no son las mismas las de los seres animados y las de los inanimados, pero tampoco, a su vez?, son las mismas las de todos los seres animados; las diferencias de especie que hay entre los seres ponen de manifiesto las diferencias de sus naturalezas), aquello que es realizado por cada ser es llevado a cabo según su naturaleza? propia: lo que hace la piedra está en conformidad con la naturaleza de la piedra; lo que hace el fuego, en 20 conformidad con la naturaleza del fuego, y lo que hace el animal?, en conformidad con la del animal. Y nada? de lo que es llevado a cabo por parte de cada ser según su naturaleza propia puede ser, como dicen, de otra manera, sino que todo lo que es llevado a cabo por los seres es realizado por necesidad?; no según una necesidad que proviene de la violencia, sino del hecho de que sea imposible para aquello que tiene una naturaleza de este tipo? el ser movido en ese momento? de alguna otra manera y no de ésta, cuando las circunstancias son tales que no podrían 25 no haber estado? a su alrededor[53]. En efecto, la piedra, si se la lanza desde un altura, no puede no ser arrastrada hacia abajo si no hay nada que la obstaculice, porque ella tiene en sí misma el peso?, y ésta es la causa natural de tal movimiento?[54]; y cada vez que estén presentes también las causas? externas que cooperan con el movimiento conforme a la naturaleza de la piedra, ésta 30 necesariamente es arrastrada tal como le es connatural; y de una manera completa y necesaria han de estarle presentes las causas 182 por las cuales se mueve en ese momento, y estando esas causas presentes no sólo no puede no moverse, sino que en ese momento se mueve necesariamente, y un tal movimiento es realizado por el destino a través de la piedra. El mismo razonamiento? se aplica igualmente a los otros casos. Y dicen que, tal como 5 ocurre en el caso de los seres inanimados, así ocurre también en el de los animados. Porque también a los animales les es propio un cierto movimiento natural, y éste es el movimiento en virtud del impulso?[55]; en efecto, todo animal, en tanto que animal que se mueve, se mueve con un movimiento debido al impulso, movimiento que es llevado a cabo por el destino a través del animal[56].

Siendo esto así, y llevando a cabo el destino los movimientos 10 y las actividades en el universo?, algunos a través de la tierra (si así ocurre), otros a través del aire?, otros por medio del fuego, otros por medio de cualquier otra cosa?, y llevando a cabo algunos también a través de los animales (tales son los movimientos que se realizan en virtud del impulso), dicen que aquellos que son llevados a cabo por el destino a través de los animales dependen de los animales, pero que, en todo caso, se producen por necesidad igual? que todos los otros movimientos. Y es que también 15 en el caso de los animales han de estar? presentes necesariamente las causas externas, de tal manera que ellos efectúan necesariamente el movimiento que deriva de ellos mismos en conformidad con el impulso de una manera semejante [a la de los seres inanimados]. Pero como estos movimientos se realizan a través del impulso y el asentimiento, y entre los movimientos de los otros seres algunos se producen a través del peso; otros, a través del calor, y otros, en virtud de alguna otra causa, dicen que aquel movimiento depende de los animales, y por el contrario no dicen que cada uno? de los otros movimientos depende en un caso de la piedra, en otro del fuego.

Y tal es su opinión en torno a aquello que depende de nosotros, 20 dicha brevemente.

Excertos tr. Sharpe

For doing away with men’s possession of the power? (exousia?) of choosing and doing opposites, they [the Stoics] say that what is up to us is what comes about through us. For since, they say, the natures of the things that are and come to be are various and different (for those of animate and inanimate? things are not the same?, nor even, again, are those of all animate things the same; for the differences in species? of the things that are show? the differences in their natures), and the things that are brought about by each thing come about in accordance with its proper nature -those by a stone in accordance with that of a stone, those by fire? in accordance with that of fire and those by a living creature in accordance with that of a living creature - nothing of the things which are brought about by each thing in accordance with its proper nature, they say, can be otherwise, but each of the things brought about by them comes about compulsorily, in accordance not with the necessity that results from force but [with that] resulting from its being? impossible for that which has a nature of that sort to be moved at that time in some other way and not in this, when the circumstances are such as could not possibly not have been present? to it.

[181,26] For it is not possible for the stone, if it is released from some height, not to be carried downwards, if nothing hinders. Because it has weight in itself, and this is the natural cause of such a motion, whenever the external? causes which contribute to the natural movement of the stone are also present, of necessity the stone is moved in the way? in which it is its nature to be moved; and certainly it is of necessity that those causes are present to it on account of which it is then moved. Not only can it not fail to be moved when these [causes] are present, but it is moved then of necessity, and such movement is brought about by fate through (dia) the stone. And the same account [applies] in the case of the other? things, too.

[182,4] And as it is in the case of inanimate things, so it is also, they say, in that of living creatures. For there is a certain movement that is in accordance with nature for living creatures too, and this is movement in accordance with impulse (horme); for every living creature that moves qua living creature is moved in a movement according to impulse brought about by fate through (dia) the creature. These things being so, and fate bringing about movements and activities in the world?, some through earth?, if it so happens, some through air, some through fire, some through something else, and some also being brought about through living creatures (and such are the movements in accordance with impulse), they say that those brought about by fate through the living creatures are ‘up to’ (epi) the living creatures - coming about in a similar way, as far as necessity is concerned, to all the others; because for these too [i.e. the living creatures] the external causes must of necessity be present then, so that of necessity they perform the movement which is from themselves and in accordance with impulse in some such way. But because [the movements of living creatures] come about through (dia + genitive) impulse and assent? (sunkatathesis), [the others] in some cases on account of (dia + accusative) weight, in others on account of heat, in others in accordance with some other cause, [for this reason?] they say that this [movement] is up to the living creatures, but not that each of the others is up, in one case to the stone, in another to the fire. And such, to state it briefly, is their opinion? about what is up to us. [SorabjiPC1  :307-308]


Ver online : Alejandro de Afrodisias. Acerca del alma & Acerca del destino. Biblioteca Clásica Gredos - 406

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